CIUDAD DE MÉXICO, 9 de junio.- La historia no siempre es tan consecuente con sus personajes, pero en el caso de Miguel Herrera le hizo justicia.

A menos de seis meses de haber sido campeón por primera vez en el futbol mexicano, el Tricolor fue un deseo que le llegó antes de tiempo.

Al ser nombrado técnico nacional, decidió llevarse a su equipo de trabajo que le ayudó en el América.

Sus dos hombres de confianza son Diego Ramírez y Santiago Baños, auxiliares muy jóvenes con los que coincidió un tiempo en el Atlante y que jugaron contra algunos de los que fueron seleccionados entre los 23 jugadores para ir a Brasil 2014.

Baños es temperamental y el más fiel seguidor de Herrera. Fue un jugador mediano al que las lesiones sometieron más tiempo a los reposos que a la actividad en la cancha.

Desde 2007 se convirtió en auxiliar de Herrera en el Atlante y lo ha acompañado hasta la fecha. Es quien le ayuda con la estrategia y la táctica y lo suple cuando es expulsado.

Es muy chistoso cuando te toca dirigir o ser parte de un cuerpo técnico y estar dirigiendo jugadores de los que fuiste compañero”, comenta Baños.

Diego Ramírez se sumó al equipo de trabajo recientemente, hace dos años, cuando llegaron al América. Es un tipo recatado y sereno, que se obsesiona con el orden y la planificación. Su labor radica en analizar a los rivales y llevar las estadísticas de juego de los mexicanos en la liga y los que trabajan en equipos europeos.

No pudo haber mejor previo a la selección que haber tenido al América, un equipo muy mediático al que se le exige día a día, en el que todo se magnifica para bien o para mal y eso nos sirve ahora”, refiere Ramírez.

Ambos coincidieron que la buena relación laboral no sería posible si no existiera por delante una gran relación social.

“Creo que antes de considerarlo mi jefe o el técnico de la selección, lo miro como un amigo”, dice Ramírez sobre Miguel Herrera, quien, además, trabajará con José Torruco, que le llevará la lista de avances de los porteros conforme llegue la justa mundialista brasileña y ha entregado a los jugadores a su preparador físico de cabecera, José Rangel, quien trabaja con él desde 2002 cuando inició su carrera como técnico del Atlante. Son los hombres de Herrera en la banca del Tricolor.

 

Nombre: Miguel Herrera
Posición: Director técnico
Nacimiento: 18 de marzo de 1968

La esperanza

Miguel Herrera colecciona trajes, libros y anécdotas de futbol. De niño su ídolo fue Miguel Marín y hubo un tiempo en que fue delantero, convertido en el máximo anotador de una temporada en el Santos de Torreón. Entendió muy bien el carácter de Ricardo La Volpe en el Atlante, uno de sus maestros, pero también supo sacar lo mejor de los jugadores a base motivación. Locuaz, atrevido, educado, frontal, elocuente, carismático, es el técnico en que se han depositado las esperanzas y la confianza para el Mundial de Brasil y el proceso rumbo al siguiente campeonato del mundo, Rusia 2018.

 

Nombre: José Rangel
Cargo: Preparador físico
Fecha de nacimiento: 1 de septiembre de 1959

En buena forma

Fue el primero en poner el trabajo en práctica. José Rangel recibió a los jugadores apenas terminaron sus participaciones con clubes y en menos de 15 días los tuvo que poner a punto en el estado físico. Es oriundo de Guadalupe, Nuevo León, donde se ha vuelto una celebridad pero desde que Miguel Herrera inicio su carrera como entrenador en el Atlante, lo ha acompañado en su andar. El destino los puso en la Selección Nacional y una buena prueba de fuego será presentar a los jugadores en buenas condiciones de competitividad como lo hizo anteriormente Ariel González.

 

Nombre: Santiago Baños
Cargo: Auxiliar técnico
Fecha de nacimiento: 28 de agosto de 1976

El escudero

Le tocó ser dirigido en dos ocasiones por Miguel Herrera, tanto en el Atlante y el Monterrey, y recuerda que se quedaban a conversar largamente sobre táctica, estrategia y elementos alrededor del futbol. Se ganó pronto la confianza del técnico nacional y al retirarse debido a las constantes lesiones de su rodilla, pasó a formar parte como auxiliar de Miguel Herrera en el Veracruz, sin poder salvar al equipo del descenso. Sin embargo, de ahí siguió a Herrera por todos lados hasta aparecer en el América y ahora con la Selección Nacional. Brinda todos los consejos y soluciones posibles a las encrucijadas que pueda presentar el rival en turno.

 

Nombre: Diego Ramírez
Cargo: Auxiliar técnico
Fecha de nacimiento: 4 de octubre de 1981

 

Sangre joven

Hay jugadores en la selección actual que pudieron jugar con Diego Ramírez cuando fue futbolista en su breve trayectoria. Ahora es auxiliar técnico, pero se ha especificado en el análisis de los rivales. Por sus ojos y conocimientos han pasado las estrategias de los rivales en el Mundial (de entrada Brasil, Camerún y Croacia) y le ha dado a Herrera un panorama de cómo juega cada conjunto. Es hijo del técnico Jesús Ramírez, quien dirigiera a las selecciones menores y al América. Diego se incorporó al cuerpo técnico del América de Miguel Herrera en 2011, cuando empezó una  reestructuración del club de Coapa.

 

Nombre: José Torruco
Cargo: Entrenador de porteros
Fecha de nacimiento: 19 de marzo de 1960

Técnico disfrazado

José Torruco tiene su título como entrenador de futbol, pero se ha centrado en ser preparador de porteros. Dirigió en Poza Rica por tres años, hasta 2010, y antes fue auxiliar técnico en el Pachuca durante siete años, tiempo de gran aprendizaje. Lo invitó Miguel Herrera a trabajar con el Atlante en Cancún y junto a él comenzó un andar directo hasta la Selección Nacional, haciendo escala en el América. Dicen los que han trabajado con él que no hay tipo más  carismático y que difícilmente pondrá una mala cara por muy duro que sea el momento. Torruco es una especie de director técnico disfrazado de entrenador de porteros.