MONTERREY, 8 de junio.- La Laura Sánchez salvó la jornada de la delegación mexicana al colgarse ayer la única presea del día en la Serie Mundial de Clavados de Monterrey.

Por segundo jornada consecutiva Sánchez se quedó con el metal de plata en el trampolín individual, después de que el viernes fue segunda en el sincronizado, al lado de Dolores Hernández.

Laura sumó 362.40 puntos, quedando 7.50 unidades por debajo de la china y primer lugar Tingmao Shi. El podio lo completó la canadiense Jennifer Abel, que repitió bronce en esta fecha de la Serie Mundial, tras la presea que consiguió el primer día al lado de su compatriota Pamela Ware.

Estoy contenta con las medallas conseguidas este fin de semana. Ahora trabajaremos para el siguiente objetivo que es la Copa del Mundo, va a ser una competencia muy cerrada. Todos los deportistas soñamos con ganar un oro, pero hay que pasar cada etapa a la vez”, aseguró la jalisciense, quien terminó como la mejor de la delegación tricolor en la jornada de ayer.

Dolores Hernández no pasó a la final al concluir en quinta posición de la semifinal A, con apenas 308.20 puntos.

En la rama varonil, las esperanzas estuvieron puestas en Yahel Castillo y Rommel Pacheco, quien el viernes subió al podio en el tercer lugar en el trampolín sincronizado al lado de Jahir Ocampo.

En la prueba individual, Yahel peleó por el tercer sitio en sus primeras evoluciones, pero en la cuarta recibió una baja calificación que lo relegó a la quinta posición. Aunque recibió buenas calificaciones en el último salto, de dificultad 3.9, no pudo adjudicarse la que hubiera sido su única medalla de este fin de semana; el mexiquense obtuvo 496.75 unidades.

El oro fue para el alemán Patrick Hausding (522.25), quien le arrebató el honor a la delegación china, que hasta esta prueba ganó todos los primeros lugares. Chong He, quedó segundo con 518.70 unidades, seguido del británico Jack Laugher con 504.65 puntos.

Estoy muy feliz por este resultado. Es mi mejor marca individual este año y eso es lo que me llevo”, aseguró Hausding.