CIUDAD DE MÉXICO, 6 de junio.- La delantera es el sistema nervioso de un equipo de futbol. De los atacantes depende la tranquilidad del resto del equipo y de su temperamento.

Para hacer un gol hay que estar en plenitud y así es como Miguel Herrera desea que estén sus arietes.

Quiere que Oribe Peralta lo haga tan bien como en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 donde fue pilar para vencer todos los obstáculos y realizó varias de sus mejores anotaciones.

Disfruto el Mundial como sea. Mientras haya un balón y una portería donde me toque estar, siempre lo haré con una sonrisa y disfrutando de todo”, dijo el delantero que firmó antes de la Copa del Mundo un traspaso millonario con el América.

Parece que el acompañante natural de Peralta será Chicharito Hernández, que, aunque tuvo muy poca actividad en una de las peores campañas del Manchester United en el torneo anterior, sigue siendo fundamental por todo lo que provoca en patrocinadores, afición y cuerpo técnico.

Si bien Hernández no ha pasado por su mejor estadística en cuanto a goles, es cierto que fue parte de la marea que transgredió los principios del United y lo dejaron fuera de todas las competencias europeas.

Por lo mismo, buscará una redención en la Copa del Mundo, en donde tratará de recuperar la autoestima para enderezar el camino al futuro, pues otros clubes como el Inter de Milán o el Benfica lo buscan.

Atrás de ellos aparece Raúl Jiménez, hombre de calibrada confianza y que un gol suyo pasará a la historia por la épica con la que lo consiguió.

Fue una chilena en el Estadio Azteca cuando languidecía la oportunidad de clasificar al Mundial ante Panamá, pues no se pasaba del empate a una jornada para terminar el hexagonal. Jiménez no pensó nunca su remate y por puro instinto sacó una chilena de bella manufactura que metió de nuevo en la pelea a México.

Entonces quedó instalado como un gran jugador de selección nacional.

Cumplo mi sueño de ir a la Copa del Mundo, es lo que quise desde pequeño y ahora lo he conseguido.”

En 2013 jugó en todos los torneos: Confederaciones, eliminatoria, Copa de Oro y amistosos, por lo que ya tiene recorrido un tramo de experiencia.

El que cierra la fila es Alan Pulido, que con su desparpajo llamó la atención de Miguel Herrera. Estos hombres deben tener la magia del gol del Tricolor.