Colombia, una nueva generación

Aunque no estará Radamel Falcao, este grupo de jugadores quiere hacer historia en Brasil y ganar el Mundial

 

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de junio.- Colombia  está de regreso en un Mundial, desde Francia 1998.

Las eliminatorias nunca han sido sencillas para esta escuadra; sin embargo, en esta ocasión la llegada del estratega argentino José Pékerman marcó un antes y un después en la fase clasificatoria de cara al Mundial de Brasil.

Siendo subcampeones en la eliminatoria más complicada del planeta: la sudamericana, desplegaron un futbol equilibrado y contundente demostrando que pueden convertirse en uno de los caballos negros de la competencia.

Aunque una de las bajas más sensibles para este Mundial es la de Radamel Falcao, el atacante de 28 años no alcanzó a recuperarse de la rotura del ligamento anterior cruzado de la rodilla izquierda y fue descartado, dejando la ofensiva de Colombia a cargo de Jackson Martínez, Carlos Bacca, Teófilo Gutiérrez y Adrián Ramos, que, si bien no tienen la misma jerarquía, intentarán hacer de la delantera colombiana una de las más peligrosas en Brasil.

Esta parece ser la generación más prometedora de su historia para superar las pasadas actuaciones y dejar atrás las cuatro participaciones anteriores en las que únicamente alcanzaron los octavos de final en 1990. Incluso está por encima de aquella generación dorada que participó en el Mundial de Estados Unidos 1994.

Habrá que esperar para saber si el ser cabeza de serie no le pesa al equipo de Pékerman, ya que al parecer Colombia es favorita para llevarse el primer puesto en un grupo parejo, aunque para esto tendrán que afrontar la ausencia de Falcao.

Colombia es una de las selecciones con mayor número de jugadores que militan en el extranjero y la clave será desarrollar un buen juego de conjunto. Sin duda que ante la baja de Radamel Falcao, el mediocampista James Rodríguez deberá ser el líder del equipo.

 

 

Grecia, piensan en la segunda fase

La selección helénica sólo ha jugado dos Mundiales y se ha quedado en la primera ronda del torneo

A pesar de que Grecia hizo una buena eliminatoria, los 25 puntos obtenidos no le bastaron para clasificar directo, por lo que Bosnia-Herzegovina pasó como primero por mejor diferencia de goles.

Sin embargo, los campeones de Europa en 2004, llegan a la máxima justa luego de una repesca ante Rumania, en la que el conjunto helénico se impuso con claridad ante un rival de mayor experiencia mundialista.

Los cambios que se han hecho en la Asociación Griega de Futbol, tras la Copa del Mundo de 2010, como sustituir al técnico alemán Otto Rehhagel, quien había estado nueve años al mando, para dar paso a la era del portugués Fernando Santos hacen pensar que Grecia desea superar sus únicas dos actuaciones mundialistas en las que no han logrado pasar de la primera fase.

En Estados Unidos 1994 terminaron con tres derrotas, mientras que en Sudáfrica 2010 sí pudieron sumar tres puntos gracias al triunfo obtenido 2-1 ante Nigeria, aunque cayeron ante la República de Corea y Argentina.

El cuadro helénico podría ser el sotanero del grupo al ser un equipo sumamente defensivo, aunque cuenta experimentados volantes y en la ofensiva los jugadores no dan una pelota por perdida.

El delantero Kostas Mitroglou es el referente del ataque griego, mientras que Georgios Samaras puede ser la gran figura de este equipo, aunque dependerá del técnico Santos si lo coloca como extremo o como delantero, posición en la que Samaras se desempeña mejor.

De aquella generación campeona de la Eurocopa 2004 sólo queda el mítico Giorgios Karagounis, quien tendrá la difícil tarea de ser el líder de esta escuadra intentando mantener al grupo con la mirada fija en la meta: la clasificación a octavos de final.

 

Costa de Marfil, será el adiós de Drogba

Los elefantes buscarán hacer historia y avanzar por primera vez a octavos de final de la mano de su estrella

Únicamente han sido dos las participaciones de Costa de Marfil en Copas del Mundo (2006 y 2010) y en ninguna de éstas han logrado superar la fase de grupos, aunque la suerte no ha favorecido a los africanos, ya que en ambas ocasiones fueron sembrados en el llamado Grupo de la muerte, pero el combinado marfileño ha escalado un peldaño y se ha instalado entre los grandes del futbol africano.

En esta ocasión parece que los Elefantes tienen posibilidades de acceder a la siguiente etapa.

Es un equipo que se caracteriza por el pulmón, por el poder físico y sobre todo por la gran velocidad, que, a diferencia del resto de los países del continente, cuentan con jugadores de gran experiencia en los más grandes escenarios del futbol europeo. Siendo el ataque el arma más poderosa de los marfileños: Wilfried Bony, Gervinho, Salomon Kalou, quienes harán lo posible por romper las defensas rivales en Brasil, por ello Costa de Marfil se está ganando un puesto como una de las selecciones más temidas.

Éste será el último Mundial para Didier Drogba, una de las figuras más emblemáticas de la escuadra y él no quiere irse con las manos vacías. Más allá de la capacidad del ataque, resalta de este equipo el centro del campo con Didier Zokora, quien como contención recupera balones y le da libertad a Yaya Touré para crear jugadas al frente.

Siendo el más joven de los 32 técnicos que van al Mundial, Sabri Lamouchi hasta ahora parece como el punto débil de esta selección, su carrera como estratega ha estado marcada por la inexperiencia y la falta de buenos resultados.

Está claro que la afición marfileña teme que esta gran generación de futbolistas, la mejor en la historia del país, se despida de las canchas sin haber ganado ningún trofeo importante. Será la despedida de
Didier Drogba con Costa de Marfil.

 

Japón, a mostrar su evolución

Dirigida por el italiano Alberto Zaccheroni, la selección nipona  buscará avanzar a cuartos de final

El ambicioso estilo que ha impuesto el técnico italiano Alberto
Zaccheroni se refleja en una selección de Japón que espera superar lo hecho en Sudáfrica 2010, donde avanzó en segundo lugar de su grupo con seis puntos y cayó en los octavos de final ante Paraguay en la tanda de penales.

Con Zaccheroni han dado un giro importante en su idea de juego, así como en la forma de ejecutarlo, cambiando el esquema tradicional de 4-4-2, por un 4-2-3-1, logrando que Japón sea un auténtico bloque a la hora de defender y atacar, con mucha circulación de balón, e inteligencia.

El orden táctico es la principal arma de esta escuadra que dejó una buena impresión en la Copa Confederaciones de 2013, donde cayeron 4-3 frente a Italia y demostraron que se han acortado las distancias entre las grandes potencias y los nipones. Aunque no arrancaron la fase clasificatoria con el pie derecho, al sufrir dos derrotas ante Uzbekistán y República de Corea, el combinado japonés fue de menos a más, de la mano del mediocampista Keisuke Honda como fuente de inspiración, Shinji Kagawa como el hombre que le da profundidad al equipo y el delantero del Mainz, Shinji Okazaki, como máximo goleador con ocho tantos en 14 encuentros. Y si a eso se les suma la velocidad que despliegan por los costados los convierten en un rival muy incómodo.

En Brasil, Japón buscará reafirmarse como la selección más potente de Asia, con la intención de acceder a los primeros cruces para mostrar su crecimiento. No obstante, para ello deberá, al menos, pelear por la clasificación a los octavos de final. Con una buena base de juventud y un esquema claro dentro del terreno de juego, parece que las deficiencias de este equipo radican, sobre todo, a nivel defensivo, línea que deberá estar muy atenta del ataque de Colombia y Costa de Marfil.