SAO PAULO, 1 de junio.- El inmueble que inaugurará la Copa del Mundo de Brasil 2014, Arena Corinthians, superó hoy su segunda y última prueba realizada en un partido entre el Corinthians y el Botafogo, aunque con algunas deficiencias.

Al partido asistieron unas 40 mil personas, 28 mil menos que las esperadas para el partido inaugural que disputarán Brasil y Croacia, debido a que la municipalidad no autorizó la utilización de unas tribunas provisionales instaladas para el Mundial.

En las zonas de acceso al estadio, la FIFA montó el modelo que se va a utilizar a partir de la inauguración del Mundial, que le otorga preferencia al transporte público, como el metro y el tren, el cual funcionó sin problemas desde el centro de Sao Paulo.

El tren demoró 17 minutos desde la céntrica Estación da Luz hasta el barrio de Itaquera, donde se sitúa la Arena Corinthians, separado unos 400 metros de la salida del ferrocarril.

El metro demandó unos 35 minutos para llevar a los fanáticos a través de doce estaciones y dejarlos en la más próxima al estadio, construido en la zona este de Sao Paulo, la más pobre de la ciudad.

A falta de once días para el comienzo del Mundial, las mayores deficiencias están en las áreas de prensa, que según la FIFA son ‘factor clave’ y en las que todo debe funcionar a la perfección.

Las tribunas de prensa tiene cabida para 2 mil periodistas, en las que todavía no se instalan televisores y donde aún se estaban tendiendo cables de internet.

También están en obras las cabinas para radio y televisión.

En la planta baja del estadio, aún se prepara un centro de prensa con capacidad para 800 periodistas, que desde allí se trasladarán a la zona mixta y a las salas de conferencia.

En el interior del estadio, fueron utilizadas las dos pantallas de televisión gigantes por las que los aficionados podrán seguir a detalle las incidencias de los partidos.

En el proyecto original del inmueble había cuatro pantallas pero, según explicaron los organizadores, habrá dos debido a los atrasos.

El Comité Organizador Local explicó que para este partido no pudieron ponerse a prueba todas las normas de la FIFA, como los centros de alimentación y suvenires, pues el encuentro correspondía al Campeonato Brasileño, que tiene sus propias reglas.

Una de las principales diferencias fue la venta de cerveza, que hoy fue prohibida por las normas locales, pero durante el Mundial estará autorizada como establece la FIFA.

Hemos tenidos algunas diferencias relevantes (entre lo que se aplica en partidos del Mundial y la liga brasileña), explicó a los periodistas Tiago Paes, gerente general operaciones del comité.

El partido concluyó 1-1 y con un sonoro abucheo al Corinthians por parte de sus seguidores, que esperaban una victoria en la nueva casa.

Salvo ese descontento, en las tribunas del Arena Corinthians hubo fiesta y no se registró ningún tipo de incidente.

La seguridad estuvo a cargo de 800 agentes privados contratados por la FIFA, que ocuparon el lugar que corresponde a la policía en los estadios brasileños, informó un portavoz del mismo comité.

En la prueba también participaron cientos de voluntarios que, en su mayoría, habla al menos un idioma extranjero.

 

fdr