CIUDAD DE MÉXICO, 31 de mayo.- La promesa de formar un equipo de época que LeBron James y Chris Bosh hicieron en 2010, cuando se unieron a Dwyane Wade con el Heat, sigue cumpliéndose luego de que Miami buscará el tricampeonato de la NBA y hará su cuarto viaje a la serie por el título.

El tridente del Heat vapuleó anoche 117-92 a los Pacers, que seguirán siendo sólo unos aspirantes en la Conferencia Este. Bastaron los primeros dos periodos para que Miami tomara la ruta hacia sus cuartas finales cuando se fueron al descanso con una delantera de 26 puntos.

James, Bosh y Wade prometieron que harían del Heat una dinastía cuando renunciaron a los máximos contratos a los que aspiraban para jugar juntos. En 2011 llegaron a su primera serie por el título, la que perdieron ante los Mavericks, en 2012 y 2013 la historia fue diferente cuando victimaron al Thunder y a los Spurs, equipos que actualmente están disputando el pase en la Conferencia Oeste.

El Heat ya igualó lo que consiguieron los Celtics entre 1984 y 1987 con cuatro viajes en fila a la serie por el título, de las cuales ganaron un par.

Ayer no hubo contemplación por parte del bicampeón que tuvo aportes ofensivos de 12 de sus 13 jugadores. James y Bosh lideraron la ofensiva con 25 puntos cada uno, mientras que Wade sumó 13, para ser los líderes del equipo que se ha apoderado de la Conferencia del Este los más recientes cuatro años.

Para Indiana concluye una campaña en la que perdieron fuerza con el paso de las semanas y que les alcanzó para clasificar en la primera posición del Este a la postemporada.

El esfuerzo de Paul George, quien finalizó con 29 puntos, fue insuficiente para los Pacers, que como el año pasado, fueron el último escalón del Heat para llegar a las finales.

Ahora las estrellas de Miami aguardan a su próximo rival, uno que querrá cobrar venganza.