CIUDAD DE MÉXICO, 30 de mayo.- Hay cosas que abaten a un vestuario y otras que hacen juntarse a los futbolistas para aprender a sufrir unidos las consecuencias.

El golpe al cuello de Jesús Corona estremeció a todos en la Selección Nacional y se preocuparon por la salud de su compañero.

El Maza Rodríguez mira fijamente cada vez que se le hace una pregunta. De un tiempo a la fecha ha aprendido a poner cara seria cada vez que tiene un micrófono enfrente. Las críticas a lo largo de su carrera han sido mordaces y hasta cuando sucede algo incidental como el contacto con Corona, sale mal parado.

Ojalá que la gente entienda que son cosas del futbol. No tengo ningún remordimiento porque Chuy está bien, ya hablamos y no hay problema. Son gajes del oficio y no me siento mal”, advirtió.

Los días previos al Mundial han desteñido a varias selecciones
que, cual soldados heridos, han visto caer a jugadores importantes. México no se libró de tener una baja como la del Negro Medina.

Uno se asusta y más tan cerca del Mundial. Nos preocupamos mucho por Jesús Corona cuando salió en el carro de los médicos”, relató Rodríguez.

El portero de México es un jugador muy intuitivo, esa situación le hizo adelantarse a la jugada para ganarle el esférico al delantero y ahí vino la acción con el Maza.

Es que éramos una defensa central que por primera vez estaba junta y dos veces nos ganaron la espalda, esa fue una de ellas”, recordó el
Maza siempre altivo, sin bajar la guardia.

El delantero isarelí Omer Damaris le ganó en la carrera a Rodríguez, pero no alcanzó el balón por la barrida de Jesús Corona.  

Venía regresando a toda velocidad viendo al delantero de ellos, porque podía dar la vuelta y disparar, pero no alcancé a ver del todo a Chuy sino cuando lo tuve muy cerca, lo quise saltar y él intentó regresar a su posición y es cuando le pegué con el muslo, por fortuna no fue con la rodilla, gracias a Dios”.