CIUDAD DE MÉXICO, 30 de mayo.- Con su estilo flemático, Jesús Corona pasó rumbo a la sala de abordaje con el collarín puesto.

Inmediatamente una vorágine de personas se abalanzó contra él y comenzaron los empujones entre todos los que deseaban acercarse. Su respuesta fue mostrar una risa tibia  aclarando que sólo le dolía un poquito el cuello.

La Femexfut mandó un grupo de seguridad para que no lo perturbaran, y éstos se liaron a empujones con fotógrafos y camarógrafos.

Era la mañana un alboroto en el aeropuerto cuando el portero de la Selección reconoció que se preocupó de inmediato al sentir el impacto de su compañero el Maza Rodríguez, pero espera entrenar con el Tri el fin de semana y estar listo para el juego ante Portugal, porque Guillermo Ochoa será el titular mañana cuando enfrenten a Ecuador.

Más allá de mi situación estoy contento por el triunfo ante Israel que nos da una motivación importante para lo que viene, me siento contento por el equipo.”

De poco, comenzó a sonreír. Era el Corona habitual, al que le cuesta mirar a los ojos y prefiere guardar silencio, porque su carácter inhibido le condiciona a decir pocas palabras.

Me siento bien, estoy tranquilo y feliz por viajar con el grupo. Al principio me dio miedo de que fuera algo peor, por eso pedí rápido las asistencias, pero gracias a Dios no pasó a mayores.”

Para Jesús Corona fue imposible seguir avanzando, así que el grupo de seguridad le abrió paso para que pudiera ir rápido a abordar al avión.

Corona aventaja en la carrera mundialista a los otros porteros del Tricolor debido a sus buenas actuaciones con el Cruz Azul y a que Miguel Herrera lo conoce desde que estaban en Tecos en 2009.

En el juego de despedida, ante Israel, tuvo un fuerte percance con su compañero Francisco Javier Rodríguez en el minuto 71 cuando el muslo de éste chocó con su cabeza, provocándole un fuerte dolor en la nuca.

Por la noche fue llevado al hospital donde en alrededor de 40 minutos le realizaron los estudios pertinentes por parte del cuerpo médico de la Selección, encabezado por el médico José Vázquez.

Chuy Corona alcanzó a sus compañeros cerca de la una de la mañana para dormir en el hotel de concentración, y partió junto al contingente rumbo a Dallas.

Su lugar en el partido de despedida fue ocupado por Guillermo Ochoa, quien recibió una nutrida ovación a la hora en que resguardó el arco tricolor.

Va Guillermo Ochoa para el partido contra Ecuador, lo digo desde ahora para que se eviten las especulaciones en torno a este tema”, mencionó el estratega nacional Miguel Herrera al llegar a Estados Unidos.

El Piojo mencionó sentir alivio cuando les comunicaron que el golpe de Corona no acarreaba consideraciones graves, y dijo que es bueno para el grupo el que esté completo a estas alturas, cuando vienen exámenes fuertes ante selecciones que estarán en el Mundial de Brasil.

Nos sentimos aliviados de tenerlo con nosotros. Corona es tan importante como todos en el equipo”, señaló el técnico al aterrizar en Dallas.