CIUDAD DE MÉXICO, 29 de mayo.- Nadie esperaba un juego tan gris. México se despidió de su gente tras vencer a Israel 3-0 y con números más rojos que rentables. Ha perdido a Jesús Corona por un choque con su compañero Francisco Javier Rodríguez y el arquero presenta una contractura a 15 días del Mundial.

Le faltó chispa al partido y un mejor nivel para redondear la despedida de Cuauhtémoc Blanco, quien vistió por última vez la camiseta nacional.

Las circunstancias llevaron a Miguel Herrera a componer un equipo que difícilmente volverá a estar junto en el terreno de juego. No tuvo a jugadores que le recuperaran el balón en el medio campo sino que en ese sitio decidió poner a Andrés Guardado para que Blanco tuviera más porción de césped y se juntara con Marco Fabián, Brizuela y Oribe Peralta.

Sin embargo, no fue lo esperado. Israel opuso resistencia y ensució su parte del campo. Se hizo un silencio penetrante en el Azteca porque nada parecía romper el tedio. Cuauhtémoc Blanco intentó hacerla de titiritero, pero no funcionaron sus pases ni tampoco estaba en forma para perseguir el balón. México no tenía recuperadores ni quién lo apretara.

Tuvo que venir el error del portero Ariel Harosh para darle otro fulgor a la noche. Un disparo de Miguel Layún con potencia, que no fue controlado y se coló al fondo del arco. Justo acababa de salir Blanco de la cancha para ser ovacionado cuando vino el gol.

Hubo un momento de tranquilidad, pero nada más. Este equipo debe tener algo en la chistera si es que desea trascender en Brasil. No estaban los jugadores del León ni algunos otros importantes como Giovani dos Santos o Héctor Moreno, por lo que la duda puede beneficiar lo que esconda Miguel Herrera, que para los amistosos en Estados Unidos deberá exigir más al grupo.

El segundo tiempo inició con una manta de apoyo para Juan Carlos Medina que no va al Mundial por lesión y un gol más de Miguel Layún por otro error grave del guardameta Harosh, quien se lanzó a su poste izquierdo y atajó tan mal, que el balón salió rebotado en dirección contraria hasta entrar a las redes.

Israel se desfondó y sufrió los embates de la altura de la Ciudad de México. Sus jugadores dejaron de ser una leve amenaza y pasaron a plantarse atrás hasta que cayó el último gol de Marco Fabián. Sin embargo, sí hicieron daño. Una arrancada de Gili Vermouth por el medio campo lo dejó increíblemente solo; ya estaba adentro del juego la estrella Yossi Benayoun, quien jaló la marca para que Omer Damaris enfrentara a Jesús Corona.

El portero mexicano le ganó en la carrera, pero no pudo frenar el encuentro con la rodilla del Maza Rodríguez que le causó la contractura. Guillermo Ochoa entró de cambio y una carretada de aplausos cayó sobre él. De nuevo la disyuntiva de los porteros cuando parecía que los problemas se le habían acabado a Miguel Herrera. 

Ahora parten a Estados Unidos donde enfrentarán a Ecuador, Bosnia y Portugal.