CIUDAD DE MÉXICO, 27 de mayo.- Es una emoción muy grande que la selección de Colombia vuelva a un Mundial después de 16 años de no estar presente. Nuestro seleccionado ha participado en cuatro mundiales y esos momentos han sido un verdadero acontecimiento nacional.

En Chile, en el año 62, estuvimos presentes. Fue la primera vez que Colombia participó. Era un futbol sobresaliente y logramos la histórica hazaña de empatarle a Rusia 4-4 con una selección excelente, como nunca habíamos tenido. Como dato complementario, el último gol, con el cual empatamos, lo anotó nuestro jugador Marcos Coll, el único gol olímpico que se ha marcado en la historia de los Mundiales. Pese a que en esa primera participación no llegamos muy lejos, pues además del empate caímos 2-1 con Uruguay y nos goleó Yugoslavia 5-0, de ese histórico día lleno de gloria vivimos muchos años, hasta que por fin regresamos a un Mundial tres décadas después.

Fue en Italia 90 donde nuestra selección tuvo la mejor actuación que, hasta ahora, ha tenido Colombia en los Mundiales.

De la mano del técnico Francisco Maturana, el equipo llegó hasta octavos de final. Jugamos cuatro partidos: una victoria de
2-0 contra Emiratos Árabes, una derrota por la mínima diferencia contra Yugoslavia y un empate sufrido contra Alemania, que terminó 1-1, pero con un gol de Fredy Rincón, cuando ya agonizaba el partido, que nos hizo vibrar a todos. Pues pasamos a la siguiente ronda y frente  a  Camerún, en un partido  que se fue a prórroga, nos ganaron 2-0 y nos regresaron la selección a la casa.

Cuatro años más tarde, en 94, la selección de Colombia volvió a clasificar, ¡y qué clasificación! Creo que fue la más grande hazaña lograda por nuestro equipo. Goleamos
cinco a cero, óigase bien: ¡Cinco a cero a la selección argentina, y en Buenos Aires! Clasificamos al Mundial de Estados Unidos y dejamos a los gauchos, que ya habían sido campeones del mundo, pendientes del repechaje.

Aunque éramos favoritos, nos derrotaron Rumania y Estados Unidos y más rápido de lo pensado volvimos a Bogotá. En el partido contra Estados Unidos se produjo el autogol de Andrés Escobar, que meses después le costaría la vida en un ataque atribuido a la mafia.

Cuatro años después, en 1998, Colombia insistió y llegó de nuevo a un Mundial. Fue en Francia donde también nos eliminaron al terminar la primera ronda. Caímos en dos de los tres partidos jugados: contra Rumania e Inglaterra, y sólo logramos un triunfo, contra Túnez. Hoy, 16 años después y dos Mundiales sin asistir, estamos felices los colombianos de regresar al evento más importante del mundo: el Mundial de futbol. Y pese a algunas derrotas, seguimos gozando en la memoria con el gol olímpico, el empate a Alemania, la goleada a Argentina y los goles en un campeonato del mundo.

Pero más que eso, y lo digo como colombiano y como embajador, lo más importante del hecho de regresar al Mundial es que nos une a todos. El futbol une al país entero sin diferencias y eso en nuestra patria es muy importante.

Como en el deporte hay que tener una actitud positiva y “soñar no cuesta nada”, quisiera decir que en esta oportunidad que tiemblen Brasil, Argentina, Alemania, Inglaterra, España, Francia, México, Japón… porque el próximo campeón mundial va a ser Colombia.

*Embajador de Colombia en México