CIUDAD DE MÉXICO, 27 de mayo.- Miguel Herrera es de esos entrenadores con un fulgor valiente. Difícilmente esconde las cosas, sea un partido amistoso o de suma trascendencia. En vísperas del juego de despedida contra Israel, mostró un poco del planteamiento que utilizará y que tendrá como eje principal, manejar el perfil futbolístico del equipo desde ahora y el homenaje a Cuauhtémoc Blanco.

Iniciaremos con Jesús Corona; Salcido, Maza Rodríguez, el Flaco (Diego Reyes), Layún, Paul Aguilar, Héctor Herrera, Brizuela y Marco Fabián en medio campo y adelante Cuauhtémoc Blanco y el Cepillo Peralta, eso es lo que tenemos. Hoy se nos va Cuauhtémoc, uno de los mejores jugadores de esta selección”.

El Tri de Herrera jugó un interescuadras con el equipo del Centro de capacitación y que está conformado por elementos que no tienen contrato con algún club como el caso de César Villaluz y en la última parte del entrenamiento, contrario a lo que siempre ocupa, manejó un línea de cuatro defensores, “por cualquier cosa que se nos presente en la Copa del Mundo”, advirtió el estratega nacional.

Hoy la selección nacional será abanderada en Palacio Nacional por el presidente Enrique Peña Nieto y cerrará mañana su despedida del país con el juego ante Israel en el Estadio Azteca, que presentará un lleno abarrotado.

El tiempo trae de cabeza a Miguel Herrera. Apenas tuvo su primer entrenamiento con equipo completo. Arquea las cejas y sabe en el fondo que los días apenas le alcanzan para lo que desea. Por ejemplo, no pudo forzar a los campeones con el León Rafael Márquez, Carlos Peña, Juan Vázquez y Luis Montes, así como a Giovani dos Santos y Héctor Moreno que llegaron de España, porque apenas se presentaron a la concentración el sábado pasado, por lo mismo, no los pondrá ni un minuto ante Israel.

Pararemos una línea de cuatro porque trabajamos de acuerdo a las necesidades del juego… ahí vamos con el futbol, vengo pensando en un momento dado ocupar una alineación de 4-3-3 y buscar muchas variantes para atacar.”