CIUDAD DE MÉXICO, 24 de mayo.- La publicidad premundialista adquiere tintes protagonistas. La comercialización dio sus primeros pasos con el futbol al saber la influencia de los jugadores entre los aficionados. Hoy en día en todo el mundo los que participarán en Brasil 2014 enseñan los dientes con una sonrisa mercantil y venden todo: rastrillos, seguros de vida, cremas, shampoos, celulares, lociones, autos, casas, etcétera.

Es parte de la evolución del jugador”, revela el capitán de México Rafael Márquez para este diario. “Lo tomo como parte del trabajo. Es cierto que debemos concentrarnos para estar bien en el Mundial, pero ya no puedes dejar de lado que existen compromisos comerciales”.

México hará alrededor de 20 comerciales antes del Mundial, varios de ellos por contratos individuales. Los más solicitados han sido Rafael Márquez, Oribe Peralta y el técnico Miguel Herrera. Además, el Tricolor grabó un video musical en marzo, durante la única fecha FIFA  en la que el estratega mexicano tuvo a todos los jugadores que militan en Europa, con el grupo Moderatto.

Los tiempos están establecidos. Una concentración no quiere decir que en todo momento vayan a entrenar. Manejamos los calendarios de acuerdo a que algunos jugadores en sus ratos de ocio pudieran hacer comerciales o, en este caso, el video”, comenta el director deportivo del Tricolor, Ricardo Peláez.

Según la cadena deportiva ESPN, el Tri podría recaudar durante su participación mundialista 650 millones de dólares, proyección que iría en aumento en caso de pasar la fase de grupos.

Los socios comerciales de la selección y la televisión aportan cada cuatrienio 250 millones de dólares, según admite a Excélsior el presidente de la Femexfut, Justino Compeán.

Otros 250 millones surgen de la “economía de emboscada”, término que se ocupa para las marcas que, sin ser socios del Tri, a la hora del Mundial se suben al barco y dejan ganancias, como el caso de Segundamano, que detonó la polémica al poner a un perico parlanchín en el hombro de Miguel Herrera en su comercial.

Las televisoras, principales socios del Tricolor, esperan recaudar fondos por los derechos de transmisión para vender espacios y aportar parte de esa ganancia al equipo mexicano. El resto entra de taquillas, partidos amistosos y venta de camisetas. En total, el Tri cerró cuentas con 15 patrocinadores, cinco de ellos se encuentran en la escala jerárquica más alta por su inversión, conocida como masters: Coca-Cola, Banamex, Maseca, Adidas y Movistar, que hizo el video de Moderatto.

Quiero dejar bien claro que los que hacemos comerciales es bajo nuestra responsabilidad y con la idea de ayudar desde otro punto al Tri. Tenemos que entender que este fenómeno ya es mundial, pasa en todas partes de Europa, por ejemplo, y no hay por qué escandalizarse. Todos los que estamos en el Tri entrenamos duro y llegaremos bien a Brasil”, refiere Rafael Márquez.

Es bien conocido que durante la tormentosa eliminatoria de México en Concacaf, Roshfrans, uno de los patrocinadores, atacó el rendimiento del Tricolor con unos anuncios. En espectaculares colgados por diferentes avenidas del país se leía: ‘Orgulloso patrocinador... bueno, no tanto, del Tri’, pero su inversión no rebasaba el 10 por ciento con respecto a lo que dieron marcas masters.

Debemos agradecer a todos nuestros patrocinadores, en especial a Movistar. Cuando las cosas estaban más oscuras, recibí la llamada de ellos para proponerme grabar un video musical”, indica Justino Compeán.

Otra marca fiel a la selección y la más longeva es Coca-Cola, que desde 1986 guarda un convenio con el Tricolor.

Somos el patrocinador más antiguo de la Selección Nacional con más de 40 años, aunque en la década de los 70 no era una alianza formal como a partir de 1986. Históricamente no contemplamos una penalización si no llega al Mundial”, menciona Jaime Morán, marketing assets manager de la refresquera.

Sin embargo, por lineamientos de la FIFA, salvó en entrenamientos, la ropa de los seleccionados no puede lucir marcas una vez que pisen suelo mundialista.

Llevamos dos clases de prendas. Una para entrenar y otra, totalmente limpia de anunciantes, para conferencias y entrevistas después de los partidos”, comenta el jefe de prensa de la selección mexicana, Israel Márquez.