MIAMI, 23 de mayo.- Un gigante de Islas Vírgenes con cara de aburrido, un francés afable y un argentino impredecible: Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili forman desde hace 12 años un extraño trío sobre el que se ha cimentado el éxito continuo de los Spurs de San Antonio.

Puede que no sean tan atractivos como Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y Michael Cooper. Ni como Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish. Ni tampoco como Michael Jordan, Scottie Pippen y Denis Rodman. Pero desde el miércoles, el trío de los Spurs es el que más triunfos ha conseguido en la historia de los playoffs de la NBA: 111.

No puedo creer que hayan encajado de esta manera”, repite desde hace tiempo el coach Gregg Popovich.

Con la victoria del miércoles por 112-77 sobre Oklahoma City en el segundo partido de la final del  Oeste, el trío superó las 110 que sumaron con los Lakers de  Los Ángeles Magic Johnson, Abdul-Jabbar y Cooper en los 80.

Ya tendremos tiempo de pensar en todo eso dentro de unos años, cuando estemos en el sofá con un control remoto en la mano”, dijo Ginóbili, ajeno a cualquier número que no sea el del quinto anillo de la franquicia.

Todo empezó en San Antonio en la temporada 2002-2003, cuando a Duncan y Parker se les sumó Ginóbili, seleccionado en el puesto 57 del draft en 1999 y que se terminó de formar como jugador en Italia. Para entonces, San Antonio ya era la franquicia de Duncan, uno del draft de 1997 y artífice del título de 1999 junto a David Robinson.

Popovich, que dirige el equipo de 1996, siempre se sacude los méritos. “Yo sólo tuve la suerte de elegir en el draft a Timmy”, afirma sobre Duncan, quien con 38 años sigue siendo el alma.

En 2001 se sumó un joven francés talentoso pero inmaduro de 19 años, Parker, elegido en el número 28 del draft.

Luego, el intuitivo Ginóbili. “Tuve que dejar de dirigirle porque si lo pones en una jaula, pierdes su ventaja”, dice Popovich, que con el argentino habla de táctica y de vinos. La relación con Parker es más paternal y con Duncan, más de socios.

Popovich ha mimado a Duncan y a Ginóbili, de 36 años, sacudidos por el paso del tiempo: mide sus minutos.

Ya no soy tan efectivo, ni mis piernas son las de antes, pero uno siempre encuentra formas de hacer cosas”, dijo Duncan.

Parker, de 32 años y MVP de la final de 2007, es el más joven de los tres amigos y por ello ha asumido el mando de los Spurs tras un relevo generacional aceptado por él, dirigido por Popovich y tutelado por Duncan. La reinvención del equipo es la clave del regreso el año pasado a una final seis años después y de que ahora los Spurs vuelvan a ser favoritos.

Ninguno de los jugadores de los Spurs supera los 29.4 minutos en promedio por  juego.

El balance del trío es de tres títulos en cuatro finales y está a sólo dos victorias de avanzar a la quinta y segunda consecutiva tras la perdida el año pasado contra el Big Three del Miami Heat: LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh.

Mientras el trío de Miami aún debe debatir si seguirá unido la próxima temporada, no hay duda de que los tres Spurs jugarán juntos al menos un año más, el último de contrato de Ginóbili.

El tercero de la Final del Oeste se llevará a cabo este domingo en Oklahoma City, con la serie 2-0 en favor de San Antonio. En el Este, Miami recibe a Indiana este sábado, con la serie empatada 1-1.