CIUDAD DE MÉXICO, 23 de mayo.- Que el futbol es pasión de pueblos no es novedad.

Nos preparamos para el gran convite del futbol mundial, Brasil 2014. Ya quedan pocos días y nuestras ciudades se visten del color de los equipos mundialistas, y la emoción y expectativa  crece.

No quedará minuto de TV que no hable de la gran fiesta futbolera, , no habrá fábrica, oficina, bar o cualquier lugar de reunión que  no sea  motivo de pláticas, enojos y hasta renacerá desde los más profundo de cada uno de nosotros, el director técnico que llevamos dentro. Aquí, en Montevideo, Buenos Aires, Bogotá y hasta en cualquier pueblecito de toda América.

Los niños verán a sus ídolos con la playera más querida, la de su patria.

Por un mes nos olvidaremos de la rutina diaria, y volveremos a soñar con llegar a lo más alto, y llamaremos a los jugadores, héroes espectaculares, ¡ídolos!

En mi país, Uruguay,  hay un dicho que dice: “Cuando juega Uruguay juegan tres millones”, haciendo alusión a la cantidad que somos, apenas tres millones y un puñado más de habitantes.

Fuimos campeones hace mucho tiempo, en 1930 y 1950, esta última en el histórico episodio  de Maracaná. Esa es nuestra historia.

Que se repita aquello de que cuando la Copa se juega en América, queda en América.

Que sea para el mejor, pero de los de acá del mundo! 

¡Salud!

*Embajador de Uruguay en México