CIUDAD DE MÉXICO, 23 de mayo.- Más allá del descenso que tiene al Ajaccio  en la Segunda División francesa, el equipo de Córcega fue un paso importante en el crecimiento de Guillermo Ochoa como futbolista profesional durante estos tres años en Europa, donde pudo adquirir una experiencia importante; además de conseguir en varias ocasiones el estar en el once ideal del futbol francés.

El ex guardameta americanista reconoció que jamás se arrepintió el haber elegido a un equipo como el Ajaccio, dejando en claro que fue un experiencia única, sintiéndose agradecido con la oportunidad que le brindó su ex equipo de llegar al viejo continente.

De hecho ya sabía lo que me esperaba cuando me fui para allá. Siempre fui con las ganas, la ilusión, sabía el panorama al que me enfrentaría y creo que para un equipo como el Ajaccio es un logro muy grande el haberse quedado tres años en Primera División.”

Traté de dar lo mejor de mí, la gente es muy agradecida, no es un deporte individual sino colectivo. Me siento bien en ese aspecto, siempre di el máximo esfuerzo, aprendí a jugar allá, me acostumbré rápido, aprendí otro idioma. Saqué muchas cosas buenas que aquí en México no hubiera podido dar a notar”, comentó Ochoa.

Memo ya se reportó con la selección mexicana y al guardameta mexicano se le nota mucho más maduro y seguro de sí mismo, por lo que el portero nacional tiene claro que el haber estado tres años fuera de nuestro país y jugar en Francia ha sido benéfico para él.

Aprendí mucho, a tener la personalidad, jugar con presión, el balón es mucho más rápido, las canchas están mojadas, físicamente los jugadores son más fuertes y poco a poco te vas acostumbrando a los diferentes climas y me siento más preparado hoy en día que cuando estuve en América”, mencionó.

Hoy, los cuestionamientos de Miguel Herrera siguen estando de quién deberá de ser el portero titular, por lo que el Piojo tendrá cuatro partidos amistosos antes de comenzar su travesía en Brasil y así definir a quién pondrá bajo los tres palos. Ochoa dejó en claro que el estar en Europa no le garantiza la titularidad dejando la decisión en manos del Piojo.

¿Por qué debo de ser titular? No lo sé, no me gusta hablar de eso, ni decir por qué yo tengo que ser titular. Simplemente yo me tengo que dedicar a hablar dentro de la cancha, hacerlo como lo he venido haciendo en mi equipo y a demostrarlo en los entrenamientos, en el trabajo y listo. Al final, el entrenador va a decidir a quién pondrá como titular”, señaló el portero mexicano.

 

El turno de Guardado

Ocho años han pasado desde que Andrés Guardado vivió su primera experiencia en un Mundial. Alemania 2006 fue la oportunidad perfecta para mostrar al mundo el futbol que tiene en sus pies.

Un año después tras una excelente campaña con el Atlas, equipo que lo vio nacer futbolísticamente, el PSV Eindhoven estuvo buscando los servicios del Principito, pero el Deportivo La Coruña de España terminó por convencerlo de ir a probar suerte en Europa.

Siete años en el viejo continente y con dos mundiales en su currículum, hoy Guardado llega a Brasil en un año que ha sido para el olvido teniendo poca actividad con el Valencia y luego de que los naranjeros terminaron por cederlo al Bayer Leverkusen, de Alemania. Andrés viene con la convicción de ganarse un lugar en el once inicial del Piojo.

La verdad que muy diferente. En aquel Mundial en Alemania 2006 yo me agarré del ala del avión para ir, llegué al último, jugué sólo un partido. Al final fue el más importante, yo iba ahí como una esponja, para absorber, aprender, para vivir esta experiencia, no esperaba jugar; ahora voy con la intención de poderme ganar un lugar, de ser titular y ser más protagonista”, comentó Guardado.

Aunque ya tiene un bagaje en el futbol nacional como internacional, Andrés no tiene miedo de ser la voz de la experiencia dentro del Tricolor, pero es consciente que el tener esta asignatura es una responsabilidad importante, para ayudar a los jóvenes que disputarán apenas su primer mundial.

No usé la palabra miedo como para que pongan en el encabezado de que: A Andrés le da miedo, no, que se entienda la expresión de que yo volteo hacia atrás y digo ya tengo unos partiditos aquí y algunos años. Me refiero a que de repente uno ya  se da cuenta dónde tiene que dar un consejo, y es cuando uno tiene que cambiar el chip y no esperar a que a uno se lo den.”

Comentó que “uno abre los ojos y dice: voy por cien partidos en selección y un tercer mundial. Es una experiencia muy buena que ahora trataré de lo que yo haya aprendido, lo bueno y lo malo, tratar de transmitirlo a los jóvenes”.