CIUDAD DE MÉXICO, 21 de mayo.- En el campo ambos quieren ser los mejores y ganarle el puesto al otro, pero afuera, Carlos Figueroa y Jesús Fabela, que se disputan el jardín central con Diablos Rojos del México, son grandes amigos.

Figueroa, sonorense de 22 años, está ya en su tercera temporada con Diablos, pero apenas es la primera donde ve actividad como titular.

Hasta antes del juego de ayer  Carlos, que está temporada pasó de jugar la segunda base al jardín central, bateaba con un porcentaje .322 con 15 carreras producidas y nueve robos de base en 36 encuentros disputados.

Además Figueroa ha sido de gran importancia para Diablos conectando batazos en momentos oportunos para definir partidos, especialmente frente a uno de sus grandes rivales: los Tigres de Quintana Roo.

Por su parte, Fabela, tijuanense de 19 años,  debutó en Liga Mexicana de Beisbol apenas el pasado 2 de mayo y conectó  hits   en 10 de sus primeros 12 turnos.

En 11 partidos disputados Fabela tiene un promedio de bateo de .405 con siete carreras producidas y tres estafas.

Estamos peleando los dos por ese puesto, la verdad es que de una manera muy limpia, cada quien haciendo su mejor esfuerzo, y yo creo quien lo haga mejor es  el que se lo va a quedar.

Eso no afecta porque es nuestro trabajo, ya afuera nos llevamos muy bien, somos roommates y tenemos muy buena relación y cuando uno juega y el otro no, siempre nos apoyamos mucho”, dijo Figueroa.

De igual forma Fabela afirma saber que compite con su amigo por un puesto, pero que eso no afecta su relación.

Una cosa es adentro del terrno y otra cosa es afuera donde nos llevamos muy bien.

Cada quien está compitiendo, él por su comida y yo por mí comida y si él no aprovecha su oportunidad yo si la voy a aprovechar”, señaló Fabela.

Desafortunada lesión

Los jóvenes peloteros que han pasado mucho tiempo juntos en las sucurales de Diablos, compitieron por ese mismo puesto desde la pretemporada, sin embargo una lesión evitó que el manager  Miguel Ojeda tuviera que escoger entre uno u otro.

Yo ya estaba listo para viajar a Cancún al juego inaugural, no sé si iba a jugar o no, pero pues ya fue cuando vino la lesión”, recordó Fabela.

Fue algo muy feo, porque ya era el último juego de pretemporada, era ya la octava entrada y corriendo por un fly sentí el jalón en la pierna”.

Afortunadamente para Fabela el desgarre que sufrió en la pierna fue menor y tras rehabilitación en la Academia y en Liga  Norte de Sonora pudo debutar menos de dos meses después.

No es sorpresa

El manager Miguel Ojeda señaló que las buenas actuaciones de los dos jóvenes no son sorpresa ni para él ni para la directiva que tenía muchas esperanzas depositadas en ellos.

La verdad no (nos sorprendió que jugarán así), sabíamos de su talento y eso fue lo que motivó a la directiva a hacer este cambio generacional y ellos nos han respondido siendo muy importantes para ganar partidos”, indicó el manejador escarlata, quién tiene la difícil encomienda de decidir entre ambos.