SAO PAULO, 20 de mayo.- Los organizadores brasileños pondrán a prueba el estadio donde se disputará el partido inaugural de la Copa del Mundo una vez más, luego de una petición de la FIFA.

La federación de futbol local aceptó hacer cambios al calendario de la liga brasileña de manera que otro partido se pueda jugar en el problemático estadio Itaquerao, el cual no ha sido terminado a tres semanas de que empiece el Mundial en Sao Paulo.

El estadio albergó su primer partido oficial el domingo en lo que se suponía era la prueba final antes del comienzo del torneo, pero la FIFA y el comité organizador local de la Copa del Mundo dijeron el martes que era importante realizar otro encuentro en el escenario.

La FIFA y el comité organizador local solicitaron realizar otro evento de prueba con la finalidad de asegurarse de que toda la infraestructura será puesta a prueba a su máxima capacidad de cara al partido inaugural", dijo el organismo rector del fútbol mundial.

Casi 70.000 aficionados e invitados se esperan para el relevante partido inaugural entre Brasil y Croacia, pero menos de 40.000 espectadores estuvieron en el Itaquerao el domingo por razones de seguridad.

Los 20.000 asientos temporales planeados para el juego de apertura no están listos, pero se espera que sí lo estén para la nueva prueba el próximo 29 de mayo.

Corinthians recibirá al Cruzeiro, campeón brasileño, en un partido que originalmente estaba programado en un estadio distinto de Sao Paulo para el 28 de mayo. El duelo se iba a desarrollar por la noche, pero la FIFA solicitó que empiece por la tarde, a la misma hora que el partido inaugural del 12 de junio.

Los organizadores locales dijeron que estuvieron en gran medida satisfechos tras la primera prueba aunque reconocen que hubo algunos problemas, como una filtración en el techo. Los constructores ya habían mencionado que el techo del estadio no estará completamente listo sino hasta después del Mundial porque no había tiempo suficiente para colocar los paneles de vidrio para proteger a los aficionados de la lluvia.

La demora ocurrió en parte porque los vidrios inicialmente planeados para el techo fueron rechazados por el club por ser verdes, el color del rival del Corinthians, el Palmeiras, de acuerdo con el ex presidente del equipo Andrés Sánchez, ahora encargado del estadio. La constructora, mientras tanto, dijo que los vidrios no fueron instalados porque los "estudios de transparencia" no se concluyeron debidamente.

No está claro aún si Corinthians podrá vender los cerca de 70.000 boletos necesarios para llenar el Itaquerao en la nueva prueba agendada la semana entrante. Los aficionados están molestos con la derrota del equipo en la apertura del estadio ante el último de la tabla, el Figueirense, y se quejaron del alza en los precios de las entradas.

cmb