Luis Montes

Al Chapo no pudieron quitarle la oportunidad de jugar una final y ganarla. Adormeció su esguince de tobillo y superó todos los riesgos

CIUDAD DE MÉXICO.- Luis Montes es uno de esos competidores obstinados que se juegan todo antes de conceder una derrota. Así sea en el peor de los casos, el mediocampista del León defiende un modo de ser lleno de valores innegociables.

La noche anterior a la final de vuelta contra el Pachuca, los dolores en el tobillo derecho impedían que Montes interactuara más tiempo con el balón y aparecieran dudas de su participación en el juego.

Tuve que infiltrarme para jugar el partido. No me lo podía perder por nada del mundo”, describe  el Chapo, como si el riesgo fuera menos que un obstáculo para su carrera. “Después de que pasó el efecto,  tuve que ponerme hielo y descansar, tal como lo haré en estos días de vacaciones antes de integrarme a la Selección Nacional.”

El Chapo no sólo volvió a ir en contra de la corriente, también pidió ser titular y marcó una cantidad innumerable de pases para organizar el juego.

5 goles marcó Luis Montes en el Clausura 2014

Uno siempre se debe a su club, no creo que haya puesto en riesgo jugar el Mundial porque tampoco fue tan grave la lesión (esguince de tobillo). Estaré bien en los siguientes días”, agrega, sin guardarse una última advertencia para después.  “De ser necesario, en Brasil también lo haría por mi selección”.

El 10 de los Panzas Verdes debutó en 2007, en un partido que el Pachuca ganó (3-0) sobre el San Luis en la cancha del Hidalgo. El técnico por entonces era precisamente Enrique Meza, cuyos aprendizajes agradeció el  pasado domingo en la definición del campeonato.

Montes respeta el pasado, pero no se olvida de los dos tiempos restantes. “Me siento muy orgulloso de ser parte del León”, habla en presente. “Más de mis compañeros que nunca dejaron de luchar y con humildad pudimos lograr todo esto.”

Y luego va hacia el futuro: “Quedarme en el equipo no depende de mí. Hay que esperar a ver lo que viene. Estoy muy contento de estar en este grupo de jugadores, pero ese tema lo decide la directiva. Sueño con jugar en Europa y algún día quiero estar allá.”

En siete años de carrera, el zurdito de 1.66 metros de estatura suma tres títulos de Liga: uno con Pachuca (Clausura 2007) y dos más con el León (Apertura 2013 y Clausura 2014), éste último ganado a puro pulso.

Siempre creímos en la idea del profe (Gustavo Matosas). El gol de Nacho descargó toda la euforia que habíamos contenido”, concluye.

Carlos Peña

El Gullit, tras ganar el bicampeonato, quiere hacer un buen Mundial y después buscar una oportunidad en Europa

Hasta los cinco años, Carlos El Gullit Peña sabía más de box que de futbol.

Hijo de un entrenador de boxeadores en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el mediocampista del León inició sus pasos en el deporte en un establo de pugilistas que se ubica detrás del Estadio Marte R. Gómez y a pesar de sus intentos en el cuadrilátero, el gusto por el futbol acabó de definir la vida de el Gullit. A los seis años llamó la atención de los cazatalentos, dejó el boxeo y se dedicó al futbol. Después del bicampeonato, el seleccionado nacional espera fichar con algún equipo de Europa, el próximo torneo.

Me encantaría irme a jugar al extranjero, pero a otro equipo mexicano no me gustaría. Estoy contento con la afición y la directiva del León”, reconoció Carlos Peña en los festejos del séptimo título del León.

24 años de edad tiene el volante mexicano

La familia de Carlos Peña aceptó que su hijo se dedicara a jugar futbol porque “era el deporte más económico y eso nos permitió apoyarlo de una manera más sencilla”, dijo Marcelino Peña Reyna, padre del futbolista de los esmeraldas. El mediocampista superó el golpe de debutar a los 20 años y ser poco considerado por los entrenadores del primer equipo del Pachuca. Fue hasta el 2011 que Gustavo Matosas lo eligió para reforzar al León y, tras el ascenso de los esmeraldas, tuvo su oportunidad en el máximo circuito.

Matosas cambió el futbol mexicano, aportó su talento a la institución y también tenía hambre de trascender. Nosotros estamos muy agradecidos para él.”

Alejado de los costales y las peras de box, Peña comenzó a deleitar en la Primera División con su capacidad de recuperar el esférico y convertirse en el enlace de su equipo al ataque. José Manuel de la Torre lo convocó por primera vez a la Selección Mexicana y convenció a Miguel Herrera de considerarlo entre los elegidos para viajar a Brasil. Logró uno de los puntos más alto de su carrera al coronarse bicampeón contra el equipo que debutó en la Primera División. Jugar en Europa es el desvelo de Carlos Peña, pero antes tiene un compromiso en la Copa del Mundo.

Es tiempo de cambiar de objetivos, debo ponerme a pensar en la Selección y buscar un puesto en el once titular del Piojo Herrera.”