BERLÍN, 17 de mayo.- Bayern Múnich se impuso por 0-2 en la final de la Copa de Alemania al Borussia Dortmund, con goles logrados en la prórroga, para que el equipo de Pep Guardiola se despida de la temporada con el doblete, después de haber ganado previamente la Bundesliga.

Guardiola arriesgó con su apuesta, ya que Guardiola jugó con una línea de tres en el fondo, línea de cuatro mediocampistas y adelante jugó sin un centro delantero clavado, al dejar fuera de la convocatoria a Mario Mandzukic.

 Al final el resultado le dio la razón y el único lunar que queda en su primera temporada en Alemania fue la semifinal de la Liga de Campeones contra el Real Madrid.

El Bayern tuvo su primera ocasión en el minuto tres, con un remate de Müller al cuerpo de Weidenfeller a pase a Robben. Luego, en el seis, Arjen Robben también tuvo una oportunidad al recibir un buen pase de Hojbjber pero su remate salió demasiado débil.

Pese a esas dos ocasiones iniciales, que podían hacer esperar un vendaval ofensivo en los minutos siguientes, las jugadas de área fueron escasas. Los dos equipos se enzarzaron en una lucha por el centro del campo, con muchas pérdidas de pelota y sólo esporádicamente lograron acercarse a las áreas contrarias.

De parte del Dortmund, la mejor ocasión en el primer tiempo la tuvo Robert Lewandowski, ya en el minuto 45, con un remate por encima de la portería desde un ángulo bastante cerrado.

Ya en la segunda parte, el partido se desatascó un poco y hubo más aproximaciones al área, pero las ocasiones claras siguieron siendo escasas en buena parte porque los centrales de los dos equipos estuvieron bastante oportunos en los cierres.

Del lado del Bayern, la mejor ocasión la tuvo Müller al 56’, cuando recibió un gran centro de Ribery en el área chica y estrelló el balón contra el cuerpo de Weidenfeller.

La mejor llegada del Dortmund se dio en el 64’ cuando Dante salvó sobre la raya ante un cabezazo de Hummels tras una falta lanzada por Nuri Sahin y prolongada por Lewandowski.

El primer tiempo de la prórroga, empezó con una buena ocasión de Oliver Kirch, en el minuto 91. En el comienzo de la segunda parte, el Bayern se fue adelante por intermedio de Robben, que derrotó a Weidenfeller con un disparo a quemarropa.

En el minuto 112, el mismo Robben tuvo el segundo en sus pies pero falló increíblemente al rematar con todo el tiempo del mundo contra el cuerpo de Weidenfeller.

En una fase final muy intensa, el Bayern logró sentenciar cuando, ya en los últimos instantes, Müller logró capitalizar un contragolpe.

fdr