GUANAJUATO, 16 de mayo.- Cuando Jesús Mena, hoy director de la Conade, salió de la fosa de clavados en los Juegos Olímpicos de Seul 1988, tras asegurar la presea olímpica, una de las primeras felicitaciones que recibió fue de Salvador Sobrino, entonces un joven entrenador que 24 años después trabaja para Australia con la encomienda de ganar más de una medalla olímpica en Río 2016.

Sobrino fue tentado por la Federación Mexicana de Natación (FMN) para volver a México y trabajar como director técnico de clavados. Al mismo tiempo, Australia decidió crecer su programa de saltos ornamentales y sus centros de excelencia, le ofreció a Sobrino dirigir uno de ellos (el de Sydney) y ahora le encomienda el reto de ganar preseas olímpicas.

Hubo muchos cambios en Australia: se hicieron tres centros nacionales (había sólo uno)”, relata el mexicano, durante el Grand Prix de clavados que se desarrolla en Guanajuato. “Creo que no regresaré. Me fui de México, pero México no se ha ido de mí, yo sigo ayudando y tengo un asistente mexicano en Joel Rodríguez”, dice Sobrino.

El mexicano trabaja para Australia desde hace 18 años; su máximo logro fue llevar a Matthew Mitcham al oro en la prueba de plataforma de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 para ser la única presea dorada que no ganó el arrollador equipo chino. Ahora tiene el reto del volver al podio.

Ahora ya no vamos a competir entre nosotros (centros de entrenamiento), ahora trataremos de conglomerar todo lo que conocemos los tres centros y tratar de formar una muy buena selección”, relata.

Este fin de semana, en Guanajuato, Sobrino trae un joven equipo que encabeza Melissa Wu, finalista en Londres 2012.

Buen inicio de los locales

Los clavadistas mexicanos tuvieron una buena primera jornada de competencias en el Grand Prix de clavados que se realiza en Guanajuato, al calificar a las finales del fin de semana.

Laura Sánchez y Dolores Hernández pasaron en la prueba de trampolín, mientras que Diego Balleza y Jonathan Ruvalcaba hicieron lo propio en plataforma.

La única mexicana que quedó eliminada fue Paola Pineda, quien terminó en el lugar 10 de la ronda preliminar, pero fue sacrificada porque sólo dos clavadistas por país pueden avanzar a semifinales y la superaban Sánchez y Hernández.