LEÓN, 16 de mayo.- Ir sin ningún consentimiento al ataque normalmente expone al que ejecuta sin tino ni prudencia. Así le sucedió al León, un equipo que genera un sinfín de oportunidades al ataque, pero, ante la faltante de puntería de sus delanteros, sucumbió frente la velocidad de los jóvenes del Pachuca. Los Tuzos tienen la ventaja de 3-2 en el partido de ida de la final del Clausura 2014.

El arrebato, propio de la juventud, que mostraron los futbolistas del Pachuca fue la fórmula para acabar con el invicto de local que había mantenido el León en la liguilla. En la fortaleza del campeón, los Tuzos escaparon con la ventaja.

El equilibrio de los Tuzos se basa en tener la experiencia en la dirección técnica, en manos de Enrique Meza, y bajo el arco, Óscar Pérez, el resto corre por cuenta de la juventud de sus futbolistas. Jóvenes que supieronn aprovechar sus oportunidades en la Primera División y actualmente se encuentran a un paso de conseguir un título de liga.

Antes del partido, pocos eran los que creían que el Pachuca tenía alguna posibilidad contra los esmeraldas. El León, con cuatro seleccionados, había barrido a los mejores equipos de la liga y se perfilaba como el favorito a ganar el Clausura 2014. Las tendencias cambiaron en el césped, inició el partido con un gol de Carlos Peña, pero después el espectáculo fue para el equipo visitante.

El primero en entrar en acción fue Óscar Pérez, veterano portero que resistió lo suficiente y permitió que sus compañeros superaran el posible pánico escénico que causa enfrentar una final con tan poca experiencia en el máximo circuito. El primer tanto llegó por sorpresa. Rafael Márquez se convirtió en la escolta de Enner Valencia y la única vez que soltó al futbolista ecuatoriano, los Tuzos empataron. Dieter Villalpando cobró un tiro libre y el llamado Superman consiguió el 1-1.

En el complemento, Enrique Meza demostró su experiencia. Reacomodó sus piezas e hizo que el León perdiera el dominio del esférico. En el momento menos esperado, Valencia volvió a anotar. Fue la misma combinación, Dieter Villalpando cobró tiro de esquina y el ecuatoriano, ahora de cabeza, volvió a vencer a Yarbrough.

El optimismo del Pachuca tuvo que superar la salida de Valencia por lesión. El atacante se tiró al césped y pidió su cambio. No hubo tiempo para lamentar la baja del delantero, Hirving Lozano, dos minutos después, anotó el 3-1.

En los minutos finales, Elías Hernández proyectó, desde tiro libre, el balón hacia el área, pero el tuzo Miguel Herrera alcanzó a desviar el esférico y lo mandó lamentablemente hasta al fondo de la portería de Óscar Pérez. Un autogol que mantiene al León con vida.

 

“Nos faltó marcar”, Gustavo Matosas

Gustavo Matosas, director técnico del León, afirmó que la diferencia en el partido de ida fue la contundencia del Pachuca y la incapacidad de los esmeraldas para marcar de forma adecuada a balón parado.

Nos faltó marcar adelante y defender mejor en la pelota parada”, dijo molesto en conferencia de prensa, consciente de que los dos primeros goles de los tuzos fueron en táctica fija.

El entrenador de León argumentó que la eliminatoria sigue abierta, destacó la reacción de su equipo en los minutos finales cuando Óscar Pérez se come un autogol de Miguel Herrera y cuando Pizarro saca un balón prácticamente en la línea de meta.

Tuvimos cuatro o cinco chances, pero el partido se dio así; ni modo”, dijo. “Les agradezco a todos los jugadores por su reacción bravía”, afirmó.

Hubo muchas jugadas buenas, futbolistas que se entregaron, los cambios entraron bien, la defensa fue correcta a excepción del balón parado”, señaló.

Matosas dijo que la salida de Luis Montes se debió a un esguince que será valorado en las próximas horas. “No valía la pena arriesgarlo, faltan 90 minutos”.

 

“Un rival temible”, Enrique Meza

Enrique Meza, director técnico de Pachuca, aseguró que su experiencia en liguillas le permite analizar “de manera fría lo que sucede en el terreno de juego”, y aseguró que la victoria de ayer de Pachuca es “pequeña” ante un “rival temible”.

La clave va a ser mantener la idea, jugar mejor de lo que hoy (ayer) lo hicimos. Hoy alcanzó para una pequeña victoria, pero León es un rival temible”, dijo en conferencia de prensa.

Con un semblante sereno, el entrenador del Pachuca afirmó que por el triunfo en la final de ida “no me puedo poner a bailar ni tampoco hacer una fiesta”.

Meza dijo que Enner Valencia, goleador del equipo, salió del terreno de juego por un golpe que recibió en un balón dividido, pero confío en que jugará el domingo.

Bajó y subió sus escaleras por su propio pie, creo que estará listo”, aseguró.

Meza rechazó hablar del arbitraje, reconoció la pelogrosidad del rival y se retiró con sus jugadores tras reiterar que “es poca ventaja”.

Sus jugadores reconocen que un gol es una mínima ventaja, aunque es una fiera que suele despertar cuando juega de visitante. La final sigue en suspenso.