CIUDAD DE MÉXICO, 11 de mayo.- Leones Negros vuelve a Primera División. Tras 20 años de ausencia el equipo de la Universidad de Guadalajara consiguió su pase a  la división mayor luego de vencer a Estudiantes Tecos 4-3 en penales.

Este equipo de Alfonso Sosa, quien fuera estandarte de los Leones Negros en años anteriores, pertenece a la clase de los cuadros que valorizan todo por el esfuerzo.

De tal modo tuvieron que bregar contra corriente al verse abajo en el marcador tras un gol de Marco Bueno.

El partido fue muy tenso, cerrado y trabado. Una paridad de fuerzas que apenas encontró resquicio en una serie de  rebotes que tomó Bueno para sacar tajada y poner a Tecos a soñar con el regreso. Pero la U. de G. nunca desistió. Embravecidos por su público que recuperó la confianza por el futbol y llenó hasta las lámparas el Estadio Jalisco, fueron al ataque como hombres desesperados.

Hallaron el empate gracias a una mala salida de Carlos Velázquez de su arco y la entrada del defensor Marcelo Alatorre, exelemento de los Tecos, para poner otra vez la paridad.

Enfrascados en una disputa sorda y de intensa lucha, ambos equipos se desgastaron hasta forzar los penales.

Ahí se equivocó primeramente el hombre más experimentado de los Tecos, Elgabry Rangel y cuando Leones Negros tenía la oportunidad, erró el tiro Cruz.

Vino otra falla de Estudiantes cuando Acosta disparó mal y le detuvo el portero Humberto Hernández quien sería el héroe de la noche.

El arquero de los Leones fue quien cerró la cuenta y puso a festejar a los tapatíos de la U. de G., que tomará en el máximo circuito como club el lugar que dejó Atlante, equipo que curiosamente logró su ascenso en 1991 con el penal anotado por  su portero, Félix Fernández.