CIUDAD DE MÉXICO, 9 de mayo.- Miguel Sánchez, arquitecto de profesión y quien dijo ser representante de otros tres inversionistas bajo la razón social Servicios Marla, especializados en la construcción, afirmó ser el nuevo dueño del Querétaro.

Sin embargo, Sánchez sólo presentó un contrato con Verónica González de Yáñez en el que cede las cartas de los jugadores “y se compromete a dejar al club sin adeudos”. Tampoco tiene el aval de la Femexfut ni aseguró haber pagado al SAE (Servicio de Administración y Enajenación de Bienes) los 25 millones de dólares para hacerse del equipo.

Amado Yáñez fue arraigado por la Procuraduría General de la República debido a que su empresa Oceanografía está acusada de falsificar contratos de Pemex para defraudar al banco Banamex, y entre otros activos se encontraba el club de futbol Gallos Blancos.

Sánchez pidió en cambio la ayuda de la familia futbolística.

Confiamos en que nos cobijarán creyendo en la transparencia y legalidad para darle un mensaje a la afición del Querétaro. Somos gente exitosa y ahora emprendemos esta aventura en el futbol”, manifestó.

   El lunes, el comité de desarrollo deportivo de la FMF se
reunirá para deliberar si el Querétaro es desafiliado por los problemas de Amado Yáñez, y todo apunta a que los nuevos dueños no serán recibidos en la misma, debido a que nadie ha tenido contacto con ellos.

No he hablado con Decio de María para nada. Entregaremos el cuaderno de cargos y veremos qué sucede”, dijo Sánchez.

El problema es que Miguel  Sánchez ya fue rechazado un par de ocasiones anteriores cuando intentó comprar al Atlas y a Estudiantes. Recientemente tuvo problemas con Ballenas Galeana de la Liga de Ascenso, cuando entregó un cheque de un millón de pesos que fue rebotado   y comentó, en ese entonces: “hubo un malentendido porque ese dinero lo manejó  el propietario Alejandro Villarreal como un patrocinio cuando mi intención era comprar al equipo”.

Pero en la Comisión de controversias cuatro jugadores, entre ellos Luis Ángel Landín, han metido una disputa porque aseguran que arreglaron su estancia con el club por medio de Sánchez y éste incumplió en los pagos.

Junto al abogado Luis Ramírez, Miguel Sánchez mostró la carátula del contrato firmado con Verónica Yáñez el cual fue firmado el 8 de abril.

Todo está en orden. Se tuvo el acercamiento con el SAE y antes de eso partimos de la negociación con los anteriores dueños para conocer el estatus jurídico del equipo, nos falta nada más el aval federativo de futbol”, especificó el abogado Ramírez.

Este grupo de empresarios aseguró ser dueño de los Gallos del Querétaro para evitar que otros inversionistas lo compren como es el caso de Alejandro Burillo Azcárraga.

 

NO SE FÍAN DE MIGUEL SÁNCHEZ

No cierran la puerta al futuro, pero para los actuales directivos del Querétaro, que han vivído todo el problema por su anterior dueño, la proclamación de Miguel Sánchez como el nuevo propietario no es de fiar.

Asegura el presidente del club, Adolfo Ríos, que no les han avisado nada. “Para eso debería haber tres conductos. Que la Procuraduría General de la República, la Femexfut o la familia Yáñez den un anuncio. De alguien que no sabemos quién es ni tenemos conocimiento de su economía, no podemos asegurar nada por ahora”.

Ríos aseguró que se han mantenido en contacto con el gobierno de Querétaro, que les ha informado que hay dos compradores interesados en el equipo, los cuales deben cumplir requisitos para que la institución se quede en la ciudad y entre esos no está Servicios Marla.

No nos intranquiliza que den el anuncio de que son dueños. Sabemos quiénes están intentando comprar al club solamente, no es algo que nos toque arreglar como directiva en estos momentos”, afirmó Adolfo Ríos.