CIUDAD DE MÉXICO, 8 de mayo.- A unas cuantas semanas del inicio de la Copa del Mundo, miles de aficionados están comprando sobres para llenar cuanto antes el tradicional álbum de la empresa italiana Panini, que cada cuatro años sale a la venta y se convierte en la obsesión de muchos coleccionistas.

En Brasil, el país sede de la Copa del Mundo, la fiebre por las estampillas se ha desatado, incluso la presidenta Dilma Rousseff, ha confesado que está ayudando a su nieto a coleccionar las más de 600 estampas.

cmb