PRETORIA, 5 de mayo.- Un vecino, que es amigo de Oscar Pistorius, declaró el lunes que el atleta estaba "destrozado", tratando de salvar a su novia Reeva Stenkamp luego de dispararle en su casa el año pasado.

El vecino, Johan Stander, fue uno de los testigos que declaró al reanudarse el juicio por homicidio y dijo que recibió una llamada de Pistorius a las 03.19 de la mañana del 14 de febrero del año pasado, unos dos minutos después de que el atleta le disparó a Stenkamp a través de la puerta del baño, creyendo que era un intruso, según le explicó. Agregó que él y su hija Carice Viljoen fueron a la casa de Pistorius porque les pidió ayuda.

"Vi la verdad allí esa mañana. La vi y la sentí", declaró Stander, quien dijo creer que el incidente fue un accidente por el estado en que se encontraba Pistorius cuando lo encontraron trasladando el cuerpo de Steenkamp hacia el piso de abajo. Lloraba a mares, sufría mucho", expresó.

Le pedía a Dios que lo ayudase. Estaba destrozado, quebrado, desesperado", agregó. Por momentos se le quebró la voz a Stander al recordar ese momento.

Stander y su hija fueron el cuarto y quinto testigos llamados a declarar por la defensa en un esfuerzo por compensar la mala impresión dejada por el testimonio de Pistorius, quien no pareció muy convincente al ser interrogado por los fiscales.

La defensa está tratando de demostrar su tesis de que el episodio fue un accidente y que Pistorius pensó que en el baño había un intruso.

La fiscalía sostiene que Pistorius miente y que mató a su novia en forma intencional, en medio de una agitada discusión.

El fiscal Gerrie Nel le preguntó a Stander si era buen amigo de Pistorius y trataba de "ayudarlo" con su testimonio. Stander respondió que conoce al atleta desde el 2009 y que cuidó de su casa y sus perros cuando Pistorius se alejaba para competir. Agregó que también conocía a Steenkamp.

Le estoy diciendo la verdad... lo que vi esa mañana", expresó el testigo.

Stander relató la llamada que recibió de Pistorius.

Me dijo, 'John, por favor, por favor ven a mi casa. Le disparé a Reeva. Pensé que era un intruso. Por favor ven rápido", señaló.

Viljoen, por su parte, declaró que Pistorius le pidió que lo ayudase a llevar a Steenkamp al auto, para trasladarla a un hospital, y que ella le dijo que la recostase para tratar de evitar que siguiese sangrando.

"Había sangre por todos lados", manifestó la mujer entre sollozos. Cuando su padre salió para llamar a una ambulancia, indicó Viljoen, ella fue al piso de arriba a buscar toallas para tratar de contener la sangre.

cmb