VALLADOLID, 3 de mayo.- El Valladolid consguió en su estadio la victoria ante el Espanyol con un gol del serbio Antonio Rukavina, un resultado que no saca a los blanquivioleta del descenso, pero les permite mantenerse vivos en la lucha por la permanencia en Primera División.

Los vallisoletanos se enfrentaron a un choque vital en sus aspiraciones por la permanencia, mientras que los visitantes llegaban al Estadio José Zorrilla con el deseo de certificar su presencia en el máximo circuito para la próxima temporada y de romper su mala racha de cinco partidos sin ganar.

No había transcurrido ni un minuto de juego cuando el conjunto que dirige Javier Aguirre estuvo a punto de inclinar el marcador a su favor con un disparo de Sergio García que resolvió con eficacia el portero local.

El Valladolid, que hizo frente a las bajas de Álvaro Rubio y Bergdich por sanción, optó por reforzar el ataque con Manucho en el once inicial y, precisamente, fue ese jugador el que pudo adelantar a los locales con un cabezazo que despejó Casilla en el minuto cinco.

La posesión en los primeros compases del encuentro fue del Espanyol, mientras que el conjunto de casa buscaba llegadas más rápidas y directas al área rival, aunque con imprecisiones y sin demasiado peligro.

Con el paso de los minutos los vallisoletanos soltaron el nerviosismo inicial, comenzaron a llegar con más insistencia a los dominios de Casilla y, cerca de la mitad de la primera parte, Rukavina adelantó al Valladolid tras enganchar un balón suelto en la frontal del área que no pudo detener el portero del Espanyol.

El gol aumentó la intensidad del partido. Los visitantes seguían con el dominio del balón y buscaban con ahínco el empate, sobre todo, a través de Sergio García, que de nuevo protagonizó un mano a mano con Jaime, bien resuelto por el portero al minuto 27.

No tuvieron recompensa las siguientes llegadas del conjunto catalán que, pese a tener el ritmo del partido, terminó la primera mitad con desventaja en el marcador.

Tras el inicio del segundo tiempo, Aguirre movió su banquillo y puso en el campo al colombiano Córdoba para reforzar el lado ofensivo de su equipo, mientras que el técnico del Valladolid eligió a Rueda para aumentar su defensa.

La última ocasión clara del partido fue del jugador local Marc Valiente, que perdonó el segundo gol de su equipo con un remate que salió desviado.

Los tres puntos obtenidos no le sirven al Valladolid para salir del descenso y se sitúa en la clasificación con 35 puntos, empatado con el Osasuna, mientras que el Espanyol, alejado de la zona baja de la tabla, encadena ya seis partidos sin ganar.

fdr