CIUDAD DE MÉXICO, 2 de mayo.- El último de los duelos de ida en los cuartos de final, fue insípido y con una falta de pasión que alejó los goles, el único de los cuartos de final sin festejo.

Tijuana y Toluca empataron a cero y dejaron todo para la vuelta en el Nemesio Díez el próximo domingo.

Darío Benedetto recordará por mucho tiempo la opción que tuvo frente a Alfredo Talavera en  el minuto inicial del partido y que  desperdició por encima del arco.

Luego vino una guerrilla de medio campo y un sistema ultraconservador de los Diablos que apostaron a defenderse a pesar de que su media cancha nunca colaboró y sus centrales sufrieron todo el juego para detener a unos delanteros xolos erráticos.

Fue un lazo de errores y desaciertos. Fallaban los defensores toluqueños pero también lo hacían los delanteros tijuanenses, así dejaron que pasara el trámite del partido.

Cerca del final Édgar Castillo mandó un centro en diagonal que Fidel Martínez no supo meter al arco cuando estaba a centímetros de la línea de gol.

El Toluca por su parte, nunca estuvo interesado en atacar.