ROMA, 1 de mayo.- La Juventus no pudo superar a un Benfica con inferioridad numérica y se quedó a las puertas de una soñada final de Liga de Europa en su propia casa, tras un partido intenso sin goles en el que los de Antonio Conte fueron incapaces de romper la férrea defensa del equipo luso, que se medirá al Sevilla en el duelo definitivo.

El partido de vuelta de estas semifinales de la Liga de Europa creció en intensidad conforme pasaban los minutos y durante su desarrollo llegaron a producirse tres expulsiones, dos del Benfica y una del Juventus, aunque un jugador de cada equipo lo fue desde el banquillo.

Conte apostó por el tridente que tan buenos resultados le está proporcionando en la Primera División italiana, formado por el chileno Arturo Vidal, el español Fernando Llorente y el argentino Carlos Tévez.

Bajo las directrices de Jorge Jesús, el Benfica provocó numerosas situaciones de peligro en la meta italiana, sobre todo por las llegadas a puerta del brasileño Lima.

La verdadera estrategia del conjunto portugués fue la construcción de un muro defensivo que paró los pies en incontables ocasiones a los juventinos, que a pesar de las intentonas, no llegaron a superarlo.

No obstante, el partido estuvo igualado durante gran parte del tiempo y no fue hasta la mitad de la segunda parte cuando la tensión aumentó, sobre todo después de la expulsión del central argentino Enzo Pérez, uno de los pilares del equipo visitante.

En el minuto 36 del segundo tiempo, el balón entró en la portería lusa, gracias a un disparo del italoargentino Osvaldo, que reemplazó a Llorente en el césped. Sin embargo, el tanto fue rápidamente anulado, por fuera de juego del francés Paul Pogba.

En los últimos minutos del encuentro, un enfrentamiento entre el juventino Vucinic y el serbio Markovic, del Benfica, acabó con ambos expulsados, cuando los dos se encontraban en sus respectivos banquillos.

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Mientras los portugueses se replegaban en su área para aumentar la fortaleza de su defensa, los de Turín lucharon incansablemente para atravesar las trincheras de su adversario, con nulo resultado.

Los de Conte, que dominan cómodamente la Primera División italiana, no lograron suavizar

sus amargas eliminaciones en la fase de grupos de la Liga de Campeones por el Galatasaray y en la Copa de Italia por la Roma, su incansable perseguidor en la liga.

Así pues, el Juventus dijo adiós a su final soñada en casa para hacerse con un trofeo que no pasa a formar parte del palmarés 'juventino' desde 1996.

El próximo 14 de mayo, el Juventus Stadium será el escenario de una final ibérica de Liga Europa, en la que se verán las caras Benfica y el Sevilla.

fdr