CIUDAD DE MÉXICO, 18 de abril.- El español David Ferrer venció a su compatriota Rafael Nadal, por 7-6 y 6-4 en los cuartos de final del torneo de Montecarlo, después diez años de su única victoria en el primer enfrentamiento entre ambos de sus 26 duelos.

Ferrer se enfrentará en semifinales contra el suizo Stanislas Wawrinka, campeón del Abierto de Australia, que derrotó al canadiense Milos Raonic, por 7-6 y 6-2.

Ferrer aprovechó su oportunidad y en dos horas con 13 minutos logró lo que parecía imposible, ganar al “Rey de la Tierra”, y en uno de sus territorios sagrados, donde se coronó ocho veces campeón y donde, con la de hoy, sólo suma tres derrotas.

Por primera vez en nueve años, Nadal no estará en la final del Principado.

Los 44 errores no forzados de Nadal, por los 28 de Ferrer decidieron el duelo. También el saque del número uno de la clasificación lo perdió en cuatro ocasiones. Sin esa ayuda, y con la falta de ritmo de Rafa, fue muy difícil afrontar la mayor rapidez de piernas de David, y su decisión con la derecha.

Los inicios del partido ya hacían prever un duelo épico. Quince minutos y 25 segundos duró el interminable tercer juego, en el que Ferrer tuvo oportunidad de marcar el 3-0. Los intercambios se hacían cada vez más largos y siempre desde el fondo, rotos en contadas ocasiones por dejadas casi siempre ganadas por Ferrer.

Nadal jugó un desempate desastroso y cedió el primer set en una hora y 25 minutos, solo siete minutos menos que los que Djokovic había invertido para ganar sus dos primeros partidos esta semana en el Principado.

Ferrer salió muy reforzado de este desempate y Nadal cedió un primer set en tierra desde hace tres años. Se esperaba su reacción pero no llegaba, y David se situó con un cómodo y esperanzador 5-2 y servicio.

Fue entonces cuando a ráfagas, Nadal soltó el brazo y llevó la inquietud al lado de Ferrer al acortar 5-4, pero de nuevo David volvió a sacar para ganar el partido y esta vez no falló.

Atrás quedaron las derrotas de Ferrer ante Nadal en ocho finales en tierra, las cinco semifinales y los cuatro cuartos perdidos en esta superficie. David cortó en seco la racha de 30 victorias seguidas de Rafa sobre tierra, y en sus duelos personales las 17 que el de Manacor le había infligido sobre esta superficie.

"Ha sido una larga espera", concluyó Ferrer. Una derrota que supone una gran oportunidad para que Djokovic reduzca diferencias con Nadal, que se deja en Montecarlo 420 puntos, en el objetivo del serbio de recuperar el número uno del mundo.

fdr