SEÚL, 17 de abril.- Son Heung Min es parte de una nueva camada de jugadores que buscan que Corea del Sur no sea simplemente un invitado frecuente a los mundiales, sino que trascienda como lo hizo en la Copa del Mundo de 2002.

Los surcoreanos han superado la fase de grupos en dos de sus últimas tres apariciones mundialistas, alcanzando las semifinales como co-anfitrión en 2002 y los octavos de final en 2010. En 2006, Corea del Sur tuvo la mejor actuación entre los eliminados en la primera ronda.

Acercándose a su octava participación consecutiva en mundiales, Corea del Sur presume un equipo joven repleto de jugadores con experiencia europea, y liderados por el popular técnico Hong Myong Bo. Están listos para los encuentros del Grupo H ante Rusia, Argelia y Bélgica, y confiados en avanzar a las rondas eliminatorias.

Hong tiene buenas credenciales. Fue el capitán del equipo de 2002 que llegó a semifinales y tuvo a millones de aficionados cantando por las calles de la nación que seguía los partidos en pantallas gigantes. Como entrenador, llevó a su equipo a los cuartos de final del Mundial Sub20 en 2009 y a la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2012.

Pero el próximo mes de junio representa el mayor desafío para el ex defensor de 45 años.

Cada juego de un Mundial es difícil, cada equipo es fuerte, pero creemos en nosotros y nuestra habilidad", dijo Hong. "Tenemos un equipo joven, pero también tenemos mucha experiencia en competencias internacionales y de jugadores en las mejores ligas de Europa y Asia. Creemos en nosotros".

Hong tomó las riendas del equipo en julio pasado luego de que Corea del Sur sufriera durante las eliminatorias bajo el mando de Choi Kang Hee. Criticado por la poca imaginación y un futbol predecible, el equipo aseguró su boleto a Brasil por el menor de los márgenes y rodeado de acusaciones de desunión entre los jugadores.

Y mientras Choi parecía sufrir para lidiar con las estrellas del equipo que juegan en Europa y prefería a futbolistas de la liga local, el conjunto de Hong, en un amistoso contra Grecia en marzo pasado, estaba repleto de jugadores de talla internacional.

El resultado fue un impresionante triunfo de 2-0 sobre Grecia, número 12 del mundo, con Son y Park Chu Young marcando goles espectaculares.

Mucho recae en los hombros de esas estrellas. Son es una de las figuras en ascenso en Alemania y pasó al Bayer Leverkusen el verano pasado en un traspaso por 14 millones de dólares, luego de tres prometedoras campañas en el Hamburgo. Koo Ja Cheol, Hong Jeong Ho y Ji Dong Won también tienen actividad en la Bundesliga.

Ki Sung Yeung y Kim Bo Kyung juegan en la liga Premier, mientras que Park Chu Young está a préstamo del Arsenal a un conjunto de segunda división.

Bajo el mando de Hong, Corea del Sur ha intentado jugar a un estilo de contraataque. Y aunque el equipo tiene opciones adelante, hay dudas en su sector defensivo.

Son vulnerables en jugadas a balón parado y con poca certeza bajo el marco pues el arquero Jung Sung Ryeong no está en su mejor momento. Si la defensa puede mantenerse sólida, poseen el talento ofensivo para generar problemas a sus rivales de grupo e incluso en fases eliminatorias.

"El primer juego es tan importante", dijo Hong. "Si ganamos ese, tenemos muchas oportunidades de avanzar a la siguiente fase. Pero en estos torneos nunca se sabe que sucederá y siempre necesitas un poco de suerte".

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