VALENCIA, 17 de abril.- Una excepcional galopada del galés Gareth Bale a seis minutos del final dio el título de la Copa del Rey al Real Madrid al vencer 2-1 al Barcelona con un gol que entró en la historia del torneo y en un partido superioridad alternas por parte de ambos equipos.

Los goles “merengues” nacieron de los pies de Ángel Di María, al minuto 11, y Gareth Bale al 84’. Bartra empató por parte de los azulgranas de forma momentánea en el minuto 68.

El Real Madrid empezó bien y marcó, el Barsa dominó durante casi todo el primer tiempo y en la segunda parte el gol de Batra y el de Bale llegaron cuando sus equipos peor lo pasaban.

Los primeros diez minutos fueron de superioridad madridista. El equipo del italiano Carlo Ancelotti empezó en el encuentro con más intensidad que su rival.

Como consecuencia de esa dinámica, el Real Madrid se aproximó un par de veces con peligro a la meta de Pinto en los primeros diez minutos. En el minuto 11, tras una gran jugada de Bale, Benzema y Di María, el jugador argentino superó la portería de Pinto.

El gol cambió la dinámica del partido, ya que el equipo de Gerardo Martino se hizo con la posesión del balón y empezó a jugar cada vez más cerca de la portería de Casillas.

El conjunto catalán recuperó su estilo, pero no fue capaz de crear peligro ante un Real Madrid que, a pesar de replegar sus líneas más allá de lo que parecía aconsejable, dio la sensación de sentirse cómodo con ese tipo de partido.

El Real Madrid salía poco a la contra, pero cuando tenía la opción de hacerlo se mostraba como un equipo rápido y con las ideas muy claras.

Cuando el partido llegó al descanso, al Barcelona le había faltado que su dominio fuera acompañado de más claridad en ataque y al Real Madrid control del balón y llegada.

La segunda mitad dio comienzo con un Real Madrid cambiado respecto a la primera parte. Volvió a jugar como al principio, dispuso de dos ocasiones por medio de Bale y provocó que el Barcelona viviera sus peores momentos del encuentro.

La posesión de balón del equipo blaugrana no se reflejaba en la creación de peligro. Sus jugadores no disparaban a puerta y daba la impresión de que el Real Madrid iba a disponer de alguna opción clara al contragolpe.

El Barcelona necesitaba el gol, pero era el Real Madrid el que más lo buscaba. El equipo madrileño era cada vez más protagonista, con una gran capacidad para recuperar el balón y neutralizar el ataque de su rival.

Cuando peor lo pasaba el Barcelona, Bartra remató un córner de Xavi de forma impecable para establecer el empate a uno en una acción aislada y muy poco habitual en el juego barcelonista.

El gol reanimó al Barcelona y el Real Madrid se sintió excesivamente castigado. El marcador registraba un empate en un encuentro en el que el equipo madrileño podía haber metido el 2-0.

Reanimado el Barça, los hombres de Martino recuperaron el dominio de la primera mitad ante un Real Madrid que volvió a cifrar sus aspiraciones en el contragolpe y que pudo marcar en buen remate de Modric que dio en el poste.

El 1-2 llegó en una excepcional jugada individual de Bale, que recorrió sesenta metros por la banda izquierda, en la que desbordó a Batra y se plantó ante Pinto, al que batió desde cerca. El Barcelona pudo empatar a dos minutos del final, pero el remate de Neymar se estrelló en el poste.

De esta forma el equipo comandado por Carlo Ancelotti consiguió su título 19 de este torneo copero.

fdr