CIUDAD DE MÉXICO, 15 de abril.- Hasta antes del partido contra los Xolos de Tijuana, en las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf, el portero Guillermo Allison continuaba inadvertido en la banca de Cruz Azul. Las preguntas y los micrófonos, después de los partidos, le pasaban lejos, a pesar de que algunos aficionados solían reconocerlo en los túneles de salida.

Su carrera tuvo un momento clave desde el inicio: a falta del seleccionado Jesús Corona, Allison debutó en el Apertura 2013 deteniéndole un penal a Juan Carlos Cacho en el último minuto, que definió el triunfo (1-2) de la Máquina frente al Toluca.

Siete meses después, las circunstancias vuelven a coincidir en varios puntos. Tras la expulsión de Corona en el partido ante Tijuana, el canterano celeste volverá a la portería y disputará la final de ida de la Concachampions precisamente ante los Diablos Rojos. “Me siento tranquilo”, declara Allison, con la misma mesura que guardó después de cumplir su primer juego en la Primera División.

Apenas el pasado sábado (2-2 contra el Pachuca), el técnico Luis Fernando Tena le dio la oportunidad de acumular sus primeros 90 minutos en el Clausura 2014. Antes, con Guillermo Vázquez en el banquillo, tuvo participación en cuatro partidos y recibió tres goles.

Además de la ausencia de su portero titular, Cruz Azul llega con las dudas de si el colombiano Luis Amaranto Perea y el argentino Mariano Pavone podrán arrancar como titulares tras sufrir algunas molestias en su estado físico.

Toluca, en cambio, se ahorró el desgaste de su cuadro principal en la Liga y contará con todas sus fichas (a excepción de Sinha) para la primera vuelta de la definición del torneo regional.

“Si queremos lograr cosas importantes, tenemos que hacerlo con la base de un grupo unido. Juegue quien juegue el equipo tiene que andar bien”, asegura Christian Giménez, haciendo también mención de los antecedentes que tiene la Máquina cuando juega finales.

“Atrás, en nuestra mochilita, hay una historia y ya estamos en ella. Ahora nos tenemos que jugar todo. Eso no quiere decir que Toluca no tenga chances de salir campeón, nos vamos a enfrentar a un equipo muy peligroso, que juega bien, pero nosotros tenemos que salir a matar”, agrega.

Mientras el paraguayo José Saturnino Cardozo enfrenta su primera final como estratega, el Flaco Tena llega a la décima en su carrera.

 En esas 10, el entrenador del cuadro celeste ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres ante Brasil; el título del Torneo Esperanzas de Tolón 2012 contra Turquía; los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 sobre Argentina; el Preolímpico de la Concacaf 2012;  así como el Invierno 2000 con Monarcas Morelia (precisamente frente a los Diablos); el Invierno 97 y el trofeo de la Concacaf de ese año con la Máquina. 

Los únicos reveses de Tena fueron en la Temporada 1994-95, cuando Necaxa se coronó ante Cruz Azul; el Verano 99, en el que Pachuca le ganó a la Máquina en tiempos extra con un gol de oro de Alejandro Glaría.  Y en el Clausura 2007, torneo en el que los Tuzos superaron al América.

“Ojalá que todo eso sirva ahora”, dice el Chaco. “Tena le ha dado un carácter diferente a este equipo. Aunque las piernas ya no nos dan seguimos corriendo, vamos perdiendo y no nos importa nada. Hay un gran mérito por parte del cuerpo técnico. Las finales se juegan con mucho corazón y así lo haremos.”

El ganador irá al Mundial de Clubes de Marruecos.