ACCRA, Ghana, 11 de abril.- Ghana, el equipo africano al que mejor le fue en la pasada Copa del Mundo, tiene la meta clara de poner más alto el listón en Brasil y lograr anidarse en las ansiadas semifinales, un hito para equipos de su continente.

Las “Estrellas Negras”, como también se les conoce, estuvieron muy cerca de convertirse en el primer equipo africano en quedar entre los mejores cuatro en Sudáfrica, pero una tardía mano sobre la línea de gol por parte de Luis Suárez, que derivó en un penal fallado, frenó el sueño ghanés ante Uruguay.

Este año, Ghana sigue conservando la base del equipo que se quedó muy cerca de hacer historia para África en el último Mundial.

Y aún más importante, la plantilla está completa después del retorno de los mediocampistas Michael Essien y Kevin Prince Boateng, quienes se desempeñan en Europa y son valiosas piezas para la nación del oeste africano, quienes se ausentaron largo rato de la selección después de la Copa del Mundo de 2010. Ghana espera que lleguen frescos y listos para Brasil.

Pero mientras Ghana dejó Sudáfrica con el sentimiento de que el futbol africano podría estar alcanzando al de los europeos y sudamericanos, no ha terminado de cumplirse la promesa en Copas del Mundo, dejando dudas acerca de si es la gran esperanza del continente cuatro años después.

El mejor equipo de África, Costa de Marfil, y el campeón de la Copa Africana, Nigeria, podrían ser apuestas más seguras esta vez.

Ghana perdió en las semifinales de la Copa Africana en 2012 y 2013 ante dos rivales débiles como Zambia y Burkina Faso respectivamente, y ahora suma 32 años sin ganar el título continental, un tiempo considerable tratándose de un equipo que lo ha conquistado en cuatro ocasiones.

Hay que añadir a esto los rivales a los que se va a enfrentar Ghana en la fase de grupos en Brasil: Alemania, Portugal y Estados Unidos. Muchos creen que la representación africana de este grupo no podrá emular sus logros de 2010.

Kwesi Appiah, ex capitán de la selección nacional ghanesa, estará a cargo como técnico en su primera Copa del Mundo. Enfrenta un desafío muy grande, que es el de clasificar a su equipo a la siguiente ronda.

Es un grupo duro, pero si vas a competir, entonces tienes que hacerlo con toda la ambición, la cual es ganar, estar preparado para cualquier rival que te vayas a enfrentar", comentó Appiah. "Para mí, toda vez que superas los primeros partidos y avanzas, los niveles de confianza se incrementan y esa es la razón por la que debes tener la mentalidad de no temer de nadie a quien te vayas a enfrentar".

Tanto Essien como Boateng le dan a Ghana una vital experiencia en partidos cruciales, sobre todo la del mediocampista del Milán, quien a los 31 años llega en gran forma a la que podría ser su última Copa del Mundo. Essien se perdió el pasado Mundial por una lesión y pese al éxito que ha tenido para su club, muchos creen que no ha entregado todo su potencial para la selección.

El capitán y delantero, Asamoah Gyan, es el líder del equipo al ataque, y también está el centrocampista de la Juventus, Kwadwo Asamoah, el volante del Marsella, Andre Ayew y el joven Wakaso Mubarak, quien juega en el futbol ruso y tuvo una brillante actuación en la más reciente Copa Africana.

La mayoría de los mejores futbolistas de Ghana juegan en ligas foráneas, lo cual hace que la preparación para la Copa del Mundo sea algo problemática. Pero Appiah ve el roce de las ligas inglesa, alemana, italiana y francesa como una ventaja.

"Todos mis jugadores están en muy buenos equipos, así que hay razón para tener precauciones. Vamos a tener plenitud de confianza", dijo el técnico.

El gobierno de Ghana ha prometido cerca de 10 millones de dólares para ayudar la preparación de los futbolistas en Brasil, una pequeña fortuna para un equipo africano. Ese donativo y el éxito de 2010, significa que hay grandes expectativas para 2014 en Ghana.

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