CIUDAD DE MÉXICO, 10 de abril.- José de Jesús Corona, portero del Cruz Azul, afirmó que no incurrió en agresiones ni respondió a las provocaciones de jugadores del Tijuana y que su expulsión era a todas luces injusta, por lo que confía en que le sea retirada la tarjeta roja.

Nada tuve que ver, al contrario, cuando termina el juego se acerca Pellerano y me escupió, no hice nada que merezca una expulsión, no caí en provocaciones, el árbitro estaba cerca y vio todo, le sacó la tarjeta roja a él (Pellerano) y luego a mí. Parece que mandaron la protesta a la Concacaf y ojalá me quiten el castigo para estar habilitado para jugar”.

El arquero de la Máquina insistió en su inocencia, “se puede apreciar en las tomas, en el video, que hubo dimes y diretes, que se calentó el juego, pero de ahí en adelante me agreden con el escupitajo, cosa que me molestó, pero no reaccioné de mala manera”.

Rechazó que haya propinado un codazo al defensa central Javier Gandolfi y que desconoce la razón por la cual lo expulsó Paul Delgadillo. “Yo tengo el balón, voy a sacar rápido, pero veo que se me deja ir, para evitarlo yo simplemente me cubro. Él me parece que intencionalmente va a buscarme también”, comentó.

Desestimó que la determinación del silbante Paul Delgadillo Haro, sea una especie de persecución o que ya lo tengan estigmatizado.

No creo que haya nada en contra mío, fue una situación y así lo apreció el árbitro. Desconozco hasta el momento que informe hay en la cédula, pero estoy tranquilo y por eso me acerco a ustedes para comentarles que no hice nada y espero que esta sanción se me quite”, indicó el arquero, quien al final del partido la víspera prefirió evitar contacto con la prensa.

A pregunta expresa de qué tan caro repercutió en su carrera áquel cabezazo al preparador físico del Morelia, el argentino Sergio Martín, al quedar fuera de la Selección Mexicana que iría a la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010 y si lo sucedido anoche le trajo recuerdos de esa noche en el estadio Morelos, en juego de “vuelta” de cuartos de final esbozó una sonrisa antes de responder.

Uno aprende, uno se acuerda de esos momentos que vivió y tratar de no volver a cometer ese tipo de errores, por ese lado también me ha servido bastante. Ahora sí me molesté bastante, pero nada más me limpié el rostro y me alejé, supe que si reaccionaba hubiera habido una sanción y sí me hubiera perjudicado”.

Corona está en la disposición de charlar con Miguel Herrera, director técnico de la Selección Mexicana, para exponerle lo que sucedió.

cmb