SAO PAULO, 10 de abril.- Los trabajadores pusieron fin el jueves a una huelga en el estadio mundialista en Curitiba, en el sur de Brasil, después de interrumpir el tráfico durante casi dos horas y obligar a los organizadores a aceptar sus demandas.

Más de 100 trabajadores reanudaron sus labores en el Arena da Baixada después de que los organizadores se comprometieron a empezar a pagar los salarios que se les adeudaban.

Los trabajadores habían bloqueado el jueves las calles afuera del estadio, causando problemas a los conductores que trataban de llegar a sus trabajos en la región.

Cerca de 50 obreros estaban en huelga desde el lunes, y otros se unieron al movimiento en los últimos días, lo que amenazaba con detener las obras en un escenario que ya está retrasado y aumentó las preocupaciones sobre si podría estar terminado a tiempo para el torneo.

Funcionarios Curitiba dijeron que la huelga no afectó significativamente la renovación del estadio, donde trabajan unas 1.300 personas.

"Sólo fue un grupo pequeño de trabajadores, no fue algo importante", comentó Reginaldo Cordeiro, el funcionario de Curitiba a cargo de los preparativos para el Mundial. "Ya todos volvieron a trabajar".

La FIFA espera que la Arena da Baixada esté lista mediados de mayo, cerca de un mes antes que comience la Copa del Mundo el 12 de junio en Sao Paulo. El primer partido en Curitiba será el 16 de junio, entre Irán y Nigeria. También albergará los encuentros Honduras-Ecuador el 20, Australia-España el 23 y Argelia-Rusia el 26.

Los obreros que decretaron la huelga el lunes eran peritos electricistas, pero luego se unieron trabajadores de la limpieza. La prensa brasileña reportó que algunos haitianos contratados por empresas locales estaban entre los que se quejaban por falta de pago.

La empresa que se supone que hiciera los pagos dijo que no había recibido los fondos del gobierno y del club Atlético Paranaense, que está a cargo de la remodelación. Atlético envió un comunicado a la AP diciendo que "no comentará al respecto".

Las autoridades de la ciudad señalaron que se logró una solución el miércoles por la noche, y que estaban pagando todos los salarios.

El mes pasado, una organización que supervisa los gastos del gobierno del estado de Paraná recomendó que se detuviera el financiamiento público de las obras de remodelación hasta que los organizadores expliquen irregularidades en el presupuesto del estadio.

Los organizadores realizaron una primera prueba en la Arena da Baixada en marzo, cuando Atlético Parananese jugó un amistoso frente a unos 10.000 fanáticos.

Otros dos estadios mundialistas todavía no están listos, incluyendo el que albergará el partido inaugural entre Brasil y Croacia en Sao Paulo. Las obras en ese inmueble han sido interrumpidas en dos ocasiones por accidentes fatales.

cmb