CIUDAD DE MÉXICO, 10 de abril.- Previo a la final contra el América, Gustavo Matosas animó a su plantel con citas de los jugadores de la selección de Uruguay que consiguió el llamado Maracanazo en 1950.

Pero anoche le tocó al León escribir su propia historia en el mítico estadio de Brasil contra el Flamengo. Los Panzas Verdes vencieron 3-2 y clasificaron a los octavos de final  de la Copa Libertadores.

Entre el Flamengo y el León no hubo secretos. Desde el inicio ambos equipos apostaron por la ofensiva, sin importar que un error podría causar la derrota que los enviaría al precipicio de la eliminación.

El León rugió primero. Elías Hernández, el más inspirado de la noche, cobró un tiro libre y Arizala anotó el 1-0.

Le siguió el paso el Flamengo y empató a los 15 minutos. Los nervios vencieron a William Yarbrough y el portero decidió salir por el balón sin considerar las consecuencias, André Santos se anticipó al arquero de los Esmeraldas y anotó el empate a uno.

Dos minutos después, el León recobró el aliento y la ventaja. Elías Hernández, nuevamente, envió un centro desde el extremo derecho y Mauro Boselli apareció para rematar el esférico. El balón pegó en el travesaño y apenas alcanzó a rebasar la línea de gol. El arquero Felipe quiso corregir, pero el árbitro ya había marcado el sorprendente 2-1.

Flamengo no bajó los brazos y apeló a la suerte para volver a empatar con los Panzas Verdes. Alecsandro, con dificultades, remató un centro al área e Ignacio González desvió la trayectoria, por lo que Yarbrough no alcanzó a corregir y los 80 mil aficionados festejaron el empate a dos.

La guerra contra el León, como los patrocinadores del Flamengo promovieron el partido, continuó con la misma intensidad en el complemento.

El Flamengo, necesitado de los tres puntos para clasificar, mantuvo la propuesta al ataque, pero el León fue el que se quedó con la victoria. Elías Hernández, otra vez, dio una asistencia a Peña quien marcó el 3-2, el gol que le permite al León disfrutar su victoria y vivir su propio Maracanazo.