CIUDAD DE MÉXICO, 9 de abril.- Roberto Metralleta Ramírez  puso fin  a una carrera llena de sueños cumplidos dentro del Rey de los Deportes el pasado el jueves con su despedida del beisbol, en la que también le fue retirado su número 25 con Diablos Rojos.

El veracruzano vio acción en los mejores niveles del beisbol: Grandes Ligas, la liga japonesa, participó con México en el primer Clásico Mundial de Beisbol, además de 21 temporadas llenos de éxitos en Liga Mexicana de Beisbol, todas con Diablos Rojos del México, incluido tres campeones.

Logré lo que dije una vez a mi madre, a los 13 años le dije que yo iba a ir a jugar a Estados Unidos, que le iba a mandar unos dólares, que iba estar en Grandes Ligas y cuando pisé por primera el estadio de San Diego para subirme a loma en lo primero que pensé fue en mi madre”, recordó Ramírez.

Aquel 12 junio de 1998, Roberto retiró a los cuatro bateadores de Gigantes de San Francisco a los que enfrentó, incluido Barry Bonds, quien años más tarde se convirtió en líder de jonrones de todo el tiempo,  con una rola a la segunda base.

Es es el sueño de cada beisbolista, aunque sea jugar sólo un partido, cuando estás ahí estás haciendo tu sueño realidad”, explicó.

Ramírez estuvo en la gran carpa la temporada que todo mundo volteó a ver cómo Mark McGwire deshizo el récord de 61 cuadrangulares de Roger Maris. Al año siguiente el mexicano cumplió otro gran sueño.

El veracruzano realizó ese 23 de julio de 1999 la tercera de cuatro aperturas que tuvo en Grandes Ligas y vivió otro gran momento esa ocasión con el bat.

Mi primer hit que conecté en Grandes Ligas se lo pegué a Darren Oliver que estaba con San Luis y en primera base estaba Mark McGwire y yo de la emoción digo ‘tengo que saludarlo’, entonces vengo y pido tiempo y todo mundo se quedó qué pasó y saludé a este hombre.

Toda la gente se extrañó, pero McGwire me correspondió y me saludó. Al final del juego el manager (Jim Leyland) me mandó hablar y me felicitó por tener las agallas por haber tenido tiempo y saludar a uno de los mejores bateadores”, recordó.

Recomienda más ambición

Ramírez señaló como un error propio y de muchos peloteros mexicanos la falta de ambición y cree que a eso se debe el que número de peloteros nacionales en el mejor beisbol del mundo no sea mayor.

“Quizás sea cosa que no debo decir,  pero lo digo porque a mí me pasó: somos muy conformistas, no nos aferramos y si te pones a ver el pelotero que luchó se aferró, son los que son estrellas, como un Vinicio Castilla que lo bajaron a Triple A y se aferró hasta ser estrella.

A nosotros nos bajan a Triple A y nos queremos regresar a México. Yo me arrepiento toda mi vida que en 2001 tuve la oportunidad de volver a Grandes Ligas y por mi terquedad no volví”, explicó el Metralleta Ramírez, quien fue bautizado así por el legendario manager Benjamín Cananea Reyes, por su peculiar forma de hablar.

Ramírez aún sigue activo en la Liga Tabasqueña con el equipo de Comalco, pero en el futuro le gustaría probar suerte como manager.