LONDRES, 9 de abril.- Un gol al filo del minuto 90 del francés Demba Ba selló ayer en Londres la remontada del Chelsea (2-0) ante el París Saint-Germain, que había ganado por 3-1 en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, y metió a los "blues" en semifinales.

El portugués José Mourinho, que ya guió al equipo inglés a la penúltima ronda de la 'Champions' en 2005 y 2007, tratará por tercera vez de alcanzar la final de la máxima competición europea, que el Chelsea ya ganó hace dos temporadas con el italiano Roberto Di Matteo en el banquillo.

El conjunto del técnico luso dominó en el segundo tiempo un encuentro que se había mantenido equilibrado en el primero, cuando los locales tan solo crearon peligro a balón parado, y logró cerrar el duelo en el último suspiro, cuando atacaba al PSG con tres delanteros: Samuel Eto'o, Demba Ba y Fernando Torres.

Mourinho, que se ha quejado esta temporada de falta de opciones en el ataque, forzó el regreso de Eto'o después de tres partidos apartado por lesión y sentó en el banquillo de inicio a Torres, que en sus últimas doce apariciones ha marcado un gol, en la visita al Galatasaray el 26 de febrero (1-1).

Eto'o se movía por delante de una línea de tres atacantes, Eden Hazard -que dejó su puesto André Schürrle por lesión al cuarto de hora-, Oscar y Willian, que tenían la misión de traspasar las defensas francesas y hacerle llegar balones al camerunés.

El técnico del PSG, Laurent Blanc, con el sueco Zlatan Ibrahimovic lesionado, situó al uruguayo Edinson Cavani en la posición más adelantada y, si bien llegaba a Londres con el objetivo de mantener la amplia ventaja lograda en París, no renunció a su habitual carácter atacante.

Con el expresidente francés Nicolas Sarkozy atento al juego desde la grada de Stamford Bridge, los visitantes no se escondieron en su área a la espera de un contragolpe, sino que presionaron al Chelsea en su campo desde el inicio buscando un gol que habría evaporado cualquier esperanza de los de Mourinho.

Con todo, el PSG no lograba inquietar al portero Petr Cech, si bien dominaba el centro del campo y lograba cerrar el paso de balones hacia Eto'o.

El equipo inglés tenía dificultades para superar la ordenada defensa de los de Blanc, y el poco peligro que fabricaba llegaba desde la banda izquierda, donde Oscar atormentaba al lateral francés Christphe Jallet.

Hasta la media hora no llegó la primera ocasión clara del partido, un disparo de Lampard desde la esquina izquierda del área -Oscar había ido al suelo en una de sus carreras- que rebotó en la barrera y siguió una trayectoria inesperada antes de que el portero italiano Salvatore Sirigu sacara una oportuna mano para despejar un balón que los aficionados veían ya en la red.

Ese fue el primer aviso de los de Mourinho, que cuatro minutos después, también a balón parado, dieron un golpe de autoridad a la eliminatoria.

A la salida de un córner, David Luiz peinó un balón hacia atrás para que Shürrle, desde el centro del área y sin oposición, rematara el 1-0 y pusiera la semifinal a un solo gol para los locales.

El camino para remontar la eliminatoria ya no se presentaba tan cuesta arriba con esa ventaja en el marcador y los "blues" comenzaron a sentirse superiores a un PSG que se veía contra las cuerdas.

Nada más salir del vestuario tras el descanso, el Chelsea estrelló el balón en el larguero en dos ocasiones consecutivas.

Shürrle conectó primero un pase de Willian en el interior del área con un tiro que hizo temblar la portería de Sirigu, y Oscar, apenas un minuto después, volvió a levantar al público de Stamford Bridge de sus asientos al estrellar en la madera una falta desde veinte metros.

A pesar de su aparente dominio, los minutos pasaban sin que los "blues" lograran el segundo, y Mourinho subió la apuesta sentando a Frank Lampard para dar entrada al atacante francés Demba Ba.

Cavani pudo aprovechar los riesgos que corría el Chelsea, lanzado al ataque, en el minuto 72, pero disparó alto cuando logró plantarse en el área de Cech en un contragolpe, y volvió a hacerlo en otra llegada cinco minutos después.

A pesar de que los visitantes apretaban, la situación era desesperada para Mourinho, que sacó a Torres como tercer delantero a diez minutos del final.

La táctica funcionó, y cuando los nervios en Stamfod Bridge habían alcanzado su clímax, en el minuto 87, Ba se adelantó al central del PSG para llegar a un balón cruzado que la defensa francesa no había podido rechazar y dejarlo en la red antes de celebrar en el córner el pase del Chelsea a semifinales.

cmb