CIUDAD DE MÉXICO, 9 de abril.- Toluca corrió con fortuna en los primeros minutos del juego y, aunque no mostró su mejor desempeño colectivo, aprovechó la contundencia de sus delanteros para vencer al Alajuelense de Costa Rica y apuntarse como el primer finalista de la  Concacaf Liga de Campeones.

Después de conseguir la ventaja en el juego de ida (0-1),  los Diablos Rojos trataron de jugar con la desesperación de su rival, pero pasaron más contratiempos y terminaron acorralados. El guardameta Alfredo Talavera atajó al menos dos jugadas de gol recién empezado el juego, una de ellas a unos centímetros de la línea de meta que fue rechazada de forma increíble.

La presión de los ticos fue constante y propició que, a los ochos minutos, Jerry Palacios rematara un servicio en el área y lo estrellara en el poste izquierdo, ya cuando Talavera se encontraba vencido.

Durante varios lapsos, el cuadro dirigido por José Saturnino Cardozo se notó incómodo e inseguro en su forma de pasar la pelota. Wilson Tiago y Antonio Ríos tardaron en encontrar su mejor posición en el medio campo, aunque con el tiempo fueron convirtiéndose en el motor de los Diablos.

En una salida del Alajuelense, Carlos Esquivel se anticipó y robó el esférico para luego hacer un par de regates en el área y definir con un disparo cruzado, lejos del alcance del guardameta Patrick Pemberton, marcando el primer tanto.

Hasta antes del error de los visitantes, el Toluca había tenido pocos méritos para irse adelante. Después, todo fue distinto: Brizuela y Miguel Ponce, que habían pasado 30 minutos desaparecidos, organizaron un par de llegadas de peligro frente al arco de los ticos, pero se fueron desviadas.

Tras el descanso, Cardozo adelantó líneas y procuró manejar los tiempos del partido, dándole mayor protagonismo a Brizuela y reforzando las variantes con las escapadas del paraguayo Pablo Velázquez.

Al 61’, Juan Manuel Salgueiro incrementó la cuenta y acabó por completo con las aspiraciones del Alajuelense tras encontrarse un rebote en el área en un contragolpe que no pudieron definir ni Brizuela ni Velázquez.

La desesperación de los costarricenses provocó la expulsión de Jonathan McDonald, el mismo que falló un penalti en el juego de ida, luego de darle un codazo al Conejo Brizuela. Los Diablos ya esperan en la final a Cruz Azul o a Tijuana, que juegan hoy.