CIUDAD DE MÉXICO, 7 de abril.- Hablar del italiano Valentino Rossi es evocar a una de las leyendas del deporte, pero en especial del MotoGP, la máxima serie del motociclismo. Rápido, inteligente, preciso, es difícil vencerlo; y hasta ahora sólo tres hombres pueden presumir haberlo conseguido en una disputa por el título: el estadunidense Nicky Hayden, el australiano y ya retirado Casey Stoner y el español Jorge Lorenzo.

Nacido en Palma de Mallorca, Jorge ya es dos veces campeón del mundo de la máxima cilindrada (2010 y 2012). Su primera corona significó la rotura de su relación con Rossi, quien en aquel entonces era su compañero en Yamaha y era considerado el líder de la escuadra nipona. A partir de ese momento, el seguidor del Barcelona pasó a ser el número uno y desbancó a quienes muchos consideran como el mejor del orbe.

2 campeonatos de Moto GP tiene Jorge Lorenzo, en 2010 y 2012

¿El secreto para vencer al rey? Lorenzo lo define como algo sencillo: “Lo más fácil es ir más rápido que él (Valentino Rossi), pero cuando eso no se consigue, si vas primero hay que tapar mejor los espacios; si vas por detrás lo mejor es buscar frenar después de él”, expresó el  piloto de 27 años, quien estuvo de visita en la Ciudad de México.

Y es que como si fuera un padre, Yamaha tuvo que decidir entre consentir a uno de sus hijos en aquellos años: Rossi o Lorenzo. El primero resultó descarriado y decidió emigrar a Ducatti, de donde regresaría en 2013 tras no lograr una sola victoria; mientras el español se mantuvo y se convirtió en el predilecto. Sin embargo, la maduración llegó al interior de la escuadra y en esta nueva etapa junto a Rossi, el denominado Il Dottore, las cosas han cambiado. “Ya no existe esa barrera (de 2009 y 2010), los dos vamos con los mismos neumáticos y los dos compartimos información...  tenemos el mismo estatus. Cada uno depende de su habilidad, no hay muro”, señaló.

El que Lorenzo venciera al mejor lo ha convertido en uno de los favoritos para ocupar las plazas de las otras dos escuadras de la serie. Por un lado, la firma italiana Ducati quiere revivir sus años de gloria en que llevó a Casey Stoner a ser campeón del mundo; y para ello piensan que Lorenzo podría ayudarlos. Por su parte, la marca Honda cree que con Jorge al lado del actual monarca y también español Marc Márquez, serán indestructibles. El tiempo corre y antes de diciembre deberá decidir en dónde continuará su carrera.

“Lo ideal sería terminar mi carrera en Yamaha, sería lo más romántico... no haberme movido de equipo. Sería como estar siempre con la misma novia. Es difícil luchar contra Honda, así que si Yamaha nos ofrece una moto mejor, será fácil renovar”.

Por ahora, él mismo se ve como un contendiente por el campeonato ante Marc Márquez y ante Valentino Rossi. La caída en la primera fecha de la temporada, disputada en el trazado de Losail, Qatar, sólo fue un mal momento, que no debe repetirse: “ya cometimos un error, ahora ya no tenemos más comodines”, y es que de nueva cuenta, la lucha estará cerrada y cualquier error podría costarle como en 2013, donde tan sólo cuatro puntos lo alejaron de su tercer cetro.

El 13 de abril, en el circuito de Las Américas, en Austin, tendrá la oportunidad de ratificar sus palabras, y de buscar un nuevo éxito que lo encamine a un título.