CIUDAD DE MÉXICO, 7 de abril.-Al apagarse los semáforos en Bahréin los pilotos de Mercedes nuevamente se enfocaron en ver cuál de los dos asumiría el liderato de la competencia. Había que pelear con todo en la pista, aprovechando la superioridad de sus monoplazas o definitivamente echar una moneda al aire, pues ninguno de sus rivales levantó la mano para reclamarles la victoria que sabían estaba en sus manos.

Hamilton jugó mejor sus cartas, logrando desde la arrancada superar a Rosberg, quien había arrancado desde la pole. Ésa fue una de las carreras que se disputó en el circuito de Sakhir; la otra, la que nunca estuvo al nivel de las flechas plateadas, la ganó Sergio Pérez al resto del pelotón.

16 victorias tiene el equipo Mercedes en su historia en la F 1, tres de ellas en esta temporada

Así, con rebases y persecuciones en la pista, los hombres del equipo alemán se jugaron la victoria en el segundo 1-2 que logran en lo que va de la joven temporada (el otro fue en Malasia).

Los motores de la marca de Sttutgart volvieron a darle a los equipos que los montan una superioridad evidente sobre sus rivales, tanto así que Force India y Williams fueron protagonistas de varios duelos en los que los monoplazas impulsados por Ferrari y Renault no pudieron hacer otra cosa sino salvar su dignidad resistiendo.

El accidente en el que el bólido de Pastor Maldonado mandó por los aires al Sauber de Esteban Gutiérrez obligó a la categoría a reagruparse, para decidir el resultado en un sprint de alarido a diez vueltas del final, tiempo en el que el dúo integrado por Hamilton y Rosberg logró separarse del pelotón por poco más de 24 segundos.

La sanción de tres puntos en la licencia del venezolano y los 10 segundos detenido en el carril de pits supo a poco, luego de ver cómo chocaba el auto de Gutiérrez. Pero más allá de la maniobra, el incidente ha vuelto a levantar la polémica sobre el diseño de la punta de los monoplazas.

24 segundos de ventaja sacó Lewis Hamilton con respecto a Sergio Pérez, en diez vueltas

Ésta fue sólo una de las decepciones que se vivieron en Bahréin, toda vez que en la trinchera del equipo Williams el resultado de sus autos (séptimo y octavo) también fue motivo de caras largas, ya que tanto Valteri Bottas como Felipe Massa esperaban mucho más tras la increíble calificación del sábado. Sin embargo, un par de rebases, cortesía de Sergio Pérez, así como el desmedido desgaste de sus neumáticos, obligaron a los de Grove a ubicarse por detrás de los autos de Mercedes, Force India y Red Bull.

Fueron superados por los combativos Daniel Ricciardo y Sebastian Vettel, que lograron adelantar a los Williams; los de Ferrari lograron quedarse con los últimos puntos que se repartieron, aunque los más de 32 segundos que los separan de los ganadores del Gran Premio han destruido sus esperanzas de volver a los primeros planos, al menos hasta que la máxima categoría pueda reorganizarse para defenderse del asalto de los alemanes.

Habrá que esperar dos semanas hasta que la máxima categoría se traslade a China, para ver el siguiente capítulo de una novela en la que todo indica que se extenderá la hegemonía de los pilotos de Mercedes, que hoy sólo deben preocuparse por ver quién cruzará la línea de meta por delante del otro.