MADRID, 2 de abril- El Real Madrid recibirá al Borussia Dortmund con sed de venganza tras la eliminación en la semifinales de la pasada Champions League.

Cristiano alcanzará 100 partidos en la competencia más prestigiosa del mundo a nivel de clubes, en un momento extraño tras los silbidos de una parte de su afición el pasado sábado castigando dos acciones finales en las que fue excesivamente individualista. Ese gesto, olvidando que juega con dolores por problemas en el tendón rotuliano, provocará la reacción de toda la afición madridista que le mostrará su arrepentimiento al portugués.

Mucho ha cambiado el Borussia desde que eliminó al Real Madrid en abril del año pasado. Siete de los 11 futbolistas que estuvieron entonces en el Bernabéu, no repetirán este miércoles por distintas razones.

Mario Götze fichó por el Bayern Múnich, el polaco Robert Lewandovski (autor de los cuatro goles) está sancionado y Sven Bender, Marcel Schmelzer, Ilkay Gündogan, el serbio Neven Subotic y el polaco Jakub  Blaszczykowski están lesionados, una plaga que arrastra el equipo alemán en esta temporada.

Pese a las bajas y a los 23 puntos que lo separan del líder y campeón de la Bundesliga, el Bayern Múnich, el Borussia  Dortmund sigue siendo un rival muy peligroso, tal como advirtió el técnico italiano del Real Madrid Carlo Ancelotti.

“El contragolpe del Borussia es muy peligroso. Está claro que vamos a intentar jugar un partido ofensivo, porque necesitamos un resultado positivo, pero con mucho cuidado a la contra”, dijo en conferencia de prensa.

Bale formará parte del tridente de ataque, junto al portugués Cristiano Ronaldo y al francés Karim Benzema. Iker Casillas volverá al arco, como es habitual en los partidos de Champions.

En el bando alemán, Marco Reus se postula como sustituto del sancionado Lewandowski, sobre todo tras sus tres goles el pasado fin de semana contra el Stuttgart, por delante de una  línea de cinco mediocampistas.