RÍO DE JANEIRO, 29 de marzo.- El estadio Arena da Baixada de Curitiba, una de las 12 sedes del Mundial de Brasil, albergó hoy su primer partido todavía sin que se hayan concluido las obras ni la instalación de todos los asientos.

El partido, considerado como una prueba para el Mundial, fue un amistoso entre el Atlético Paranaense y el J Malucelli, que terminó con un empate 0-0.

El público permitido para el partido fue de 10 mil personas, entre ellos los obreros de la obra, empleados y socios del Atlético Paranaense e invitados.

Hasta ahora sólo han sido instalados cerca de 25 mil asientos, de los 43 mil que el estadio tendrá durante el Mundial.

El club informó de que no se permitió la cobertura de prensa dentro del estadio debido a que no se han terminado las obras de las zonas dedicadas a los periodistas.

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