CIUDAD DE MÉXICO, 28 de marzo.- Las mexicanas dieron una muestra de pundonor sobre la cancha del estadio Edgardo Baltodano, de Liberia (Costa Rica), pero su esfuerzo no fue suficiente para evitar una nueva derrota ante Japón. Dos años después al Tri femenil sub 17  no le alcanzó para cobrar su revancha ante las niponas.

La diferencia fue que en esta ocasión no hubo humillación: las japonesas, de hecho, reconocieron la actuación de sus rivales, en especial la de la portera Emily Alvarado. El marcador, 2-0 en favor de las asiáticas, bastante decoroso para una selección mexicana que por primera vez visitaba la fase de cuartos de final en el Mundial  Sub-17.

Las chicas de verde pusieron resistencia. Del otro lado, las de azul, son un equipo que peleará por el título mundial: su próximo rival serán las venezolanas en la ronda de semifinales.

Ayer, las pupilas de Leonardo Cuéllar tuvieron dos distracciones en el área, que, junto a una mala decisión del árbitro central, acabaron con sus esperanzas. Alvarado fue, por mucho, la figura del partido: sus reflejos y sus manos evitaron acaso un marcador más abultado.

México estuvo abajo en el marcador desde el minuto 11, cuando Yui  Hasagawa se hizo presente en el área; pareció que una mexicana tocaba el balón en última instancia. Como sea, el lance de Alvarado fue inútil.

Llegaba a la mente el recuerdo del nefasto 9-0 que le propinaron  las niponas a las mexicanas en la pasada Copa del Mundo.

Pero la masacre no llegó: las japonesas se toparon con un equipo que no desesperó y tampoco se desordenó en la defensa. México supo aguantar los embates de Japón, que demostró la superioridad de su juego.

Las japonesas tocaban la pelota de un lado a otro; las mexicanas presionaba, lo seguían, pero nadie tomó el balón esta vez, como sí había ocurrido en el par de goleadas de 4-0, primero ante Colombia y luego ante China en este Mundial. Janaé González no pudo tomar un solo balón; el partido de ayer fue más parecido al 3-0 que Nigeria le propinó al Tri en el último duelo de la fase de grupos, lo que mandó a las de verde a medirse con las niponas.

México no pudo generar algo al frente: la única de peligro fue por un error de la portera asiática Mamiko Matsumoto que supo resolver la defensora Hikaru Kitagawa al sacar la pelota cerca de la línea de gol al minuto 23.

Poco antes de terminar la primera mitad, la juez italiana Carina Vitulaño marcó un penal inexistente en contra del equipo mexicano. El cobro de Rikako Kobayashi lo paró Emily, pero el rebote quedó al centro para que Hina Sugita controlara y rematara para el 2-0.

Estoy muy orgulloso de mis jugadoras: dieron todo su esfuerzo y perdimos contra un equipo que es favorito para ganar este Mundial”, dijo Cuéllar.

Japón hizo buenos los pronósticos y logró su pase a semifinales. México se fue con el mérito de llegar a cuartos por primera vez  en un Mundial Sub 17.