MIAMI, 27 de marzo.- El japonés Kei Nishikori logró su segunda victoria ante Roger Federer, y será el rival en semifinales de Novak Djokovic, quien superó al escocés Andy Murray en un polémico partido.

Nishikori superó por 3-6, 7-5 y 6-4 al suizo, gracias a un tenis agresivo que siempre tuvo al exnúmero uno del mundo más preocupado por defender que por meter tiros ganadores.

Además, Federer sufrió con su primer servicio a lo largo del encuentro al meter solamente el 53 por ciento.

Federer logró un par de quiebres ante el japonés en el primer para tomar rápidamente la ventaja.

El duelo parecía seguir el mismo rumbo en el segundo cuando Federer quebró en el primer game del parcial, pero Nishikori igualó en el cuarto; el suizo logró un nuevo quiebre en el séptimo, pero su rival recuperó el servicio al romper y sumó una más en el duodécimo juego para asegurar la manga.

Nishikori continuó con su juego agresivo y nunca enfrentó ninguna oportunidad de quiebre, mientras que Federer batallaba de más para defender el propio, hasta que en el décimo game el asiático tuvo triple punto para partido, y Federer ya no lo pudo alcanzar.

Nole, en medio de la polémica

Por su parte Djokovic se clasificó a las semifinales al batir con cierta polémica al británico Andy Murray por 7-5 y 6-3.

Djokovic logró el break decisivo del primer set cuando mandaba por 6-5 en un juego que ganó en blanco y que empezó con un polémico punto. El serbio, según se vio en televisión, voleó una pelota antes de que atravesara la red, aún en el campo de Murray.

El británico protestó airadamente, pero el juez de silla no vio la infracción que la televisión sí dejó en evidencia. Murray perdió ese servicio y el set.

No estaba seguro desde donde yo estaba. Le pregunté a Novak y él me dijo que estaba por encima de la red. El juez dijo que estaba por encima de la red, pero en línea con la red. No lo entendí”, explicó Murray el polémico punto. “Tenía razón en protestar, estaba en lo cierto.”.

En la segunda manga, Murray quebró al serbio para adelantarse por 3-2, pero entonces surgió la mejor versión de Djokovic, y con cuatro games en fila cerró el partido.