CIUDAD DE MÉXICO, 23 de marzo.- El Cruz Azul y el León se quedaron con la sensación de que pudieron rescatar algo más del partido que se celebró en el estadio Nou Camp. Ambos observaron cómo los arqueros defendieron hasta el último instante su marco, fueron testigos de todas las veces que el balón se estrelló en los postes y, al final, se conformaron con un empate a cero que poco les beneficia a ambos.

Luis Fernando Tena trató de confundir a su rival al anunciar que utilizaría un equipo alternativo, pero en la práctica Tena alineó a la mayoría de los titulares habituales y ni así logró sorprender a su rival.

En el bando contrario, León demostró que se entretiene más con la Copa Libertadores que con la Liga MX. Gustavo Matosas decidió dejar a la mayoría de sus titulares en la banca y tampoco funcionó su apuesta.

El Cruz Azul inició la ofensiva con Marco Fabián y Christian Giménez en el mediocampo, La Máquina dominó en la posesión y e hizo que Yarbrough recurriera a sus mejores atajadas para evitar algún tanto.

Mariano Pavone, una vez más, desperdició todas las jugadas que iniciaron en los pies de Chaco o Marco Fabián.

El Cruz Azul perdió a Christian Giménez antes de finalizar el primer tiempo. El argentino se lastimó un hombro y tuvo que ser sustituido por Mauro Formica, quien  tampoco tuvo fortuna.

El León, en el complemento, fue mejor que La Máquina. Impulsados por la creatividad de Luis Montes y la entrada de Mauro Boselli, hicieron que José de Jesús Corona demostrara el nivel que le ha permitido estar entre los mejores tres porteros de México.

El León perdió a Rafael Márquez, tras ser expulsado por doble amarilla, y ambos conjuntos tuvieron que resignarse al empate a cero goles.