LONDRES, 22 de marzo.- El Chelsea estropeó el partido mil de Arsene Wenger como técnico del Arsenal, al aplastar el sábado 6-0 a los Gunners y prácticamente descartarlos en la lucha por el título de la Liga Premier.

Chelsea logró su victoria más abultada en Stamford Bridge bajo la batuta de Jose Mourinho, y ya ganaba 2-0 pasados apenas siete minutos con goles de Samuel Eto'o y Andre Schuerrle. Entonces el árbitro Andre Marriner dio mucho de qué hablar luego de expulsar al jugador equivocado de Arsenal a los 15 minutos.

Aunque Alex Oxlade-Chamberlain descaradamente desvió con la mano un remate de Eden Hazard, el expulsado fue Kieran Gibbs pese a las protestas de sus compañeros de equipo.

Hazard anotó el tercer gol de Chelsea por el penal resultante, antes que Oscar metiera dos y Mohamed Salah completara la tragedia para Wenger con su primer gol para los líderes del campeonato.

Arsenal, que va en tercer lugar, ahora está siete puntos detrás del Chelsea y vio descarriladas sus ambiciones de alcanzar el título, además de que podría ser desplazado del tercer puesto por Manchester City, que enfrentaba más tarde a Fulham.

Para Wenger, el margen de la derrota igualó la peor en sus 18 años con Arsenal, un revés 8-2 ante Manchester United. Además, la humillación sólo sirvió para justificar la reciente mofa de Mourinho de que Wenger es un "especialista en fracasos" porque el francés ya lleva 11 partidos sin poder derrotar a su rival portugués.

Dos a cero después de siete minutos, y el partido estaba acabado porque fuimos demasiado fuertes para ellos", analizó el técnico luso.

Chelsea tomó el control del encuentro después de un contraataque justo después que el arquero Petr Cech detuviera un tiro de Olivier Giroud.

Schuerrle corrió por el centro desde la mitad de la cancha y pasó a Eto'o cerca del punto de penal, y el delantero camerunés controló el balón antes de esquivar una barrida de Wojciech Szczesny para abrir la cuenta a los cinco minutos.

Aunque Eto'o tuvo que salir a los 10 minutos por una lesión —lo reemplazó Fernando Torres— él ya había hecho una aportación muy importante en este glorioso día para su equipo.

Arsene Wenger queremos que te quedes", gritaban con ironía los aficionados de Chelsea.

Las cosas todavía se pondrían peor para el equipo de Wenger —y el árbitro— cuando el tiro de Hazard fue desviado, no por Szczesny, sino por Oxlade-Chamberlain. Marriner de alguna forma vio a Gibbs cometiendo la falta a pesar de que se veía a Oxlade-Chamberlain diciéndole al árbitro "fui yo".

jrr