TAMPA BAY, 20 de marzo.- Jarrod Parker, Kris Medlen y Luke Hochevar están fuera por el resto de la temporada y Patrick Corbin y Brandon Beachy podrían unírseles en el quirófano.

A lo largo de los campamentos de pretemporada ha habido una epidemia de codos destrozados.

La siguiente escala incluye las temibles palabras: “Operación Tommy John”.

“No me sorprende”, dijo el mismo Tommy John. “Esta operación crecerá exponencialmente en los próximos 50 años”, añadió el zurdo de 70 años, quien fue el primero en ser sometido a esta cirugía por el médico Frank Jobe, quien murió el pasado 6 de marzo .

El reciente aumento de lesiones hace sufrir al manager de Boston, John Farrell.

Es de llamar la atención”, dijo. “Hay una epidemia de lesiones en este momento”.

Sin importar con quién jueguen, es triste cuando te enteras que alguien tendrá que someterse a esa operación”, señaló el timonel. “Hay que solidarizarse con los lastimados. Les espera un largo camino de regreso”.

Lanzadores estrellas de la talla de Stephen Strasburg, Adam Wainwright y Joe Nathan se encuentran entre los que han regresado para brillar luego de someterse al procedimiento.

El joven estelar de los Mets de Nueva York, Matt Harvey, se operó en octubre pasado y ya entrena con la esperanza de jugar este año.

Luego de ver lo que pasó con un par de jugadores de Bravos, todo el mundo se mantendrá cauteloso con la recuperación, pero como competidor siempre, quieres estar dentro del campo”, comentó Harvey.

Lo que va en aumento es la cantidad de jugadores que van por su segunda operación.

Los Bravos, campeones del Este de la Liga Nacional, recibieron un doble golpe con lesiones a Medlen y Beachy, ambos con una cirugía de Tommy John previa en su historial.

Los Atléticos, campeones del Oeste de la Liga Americana, volvieron a perder a Parker a causa de la operación.

El mexicano Joakim Soria, quien ahora busca el puesto de cerrador con los Rangers de Texas, ya fue operado también en dos ocasiones.

Y Tommy John sabe que muchos más seguirán sus pasos, pues cree que los lanzadores le exigen demasiado a su brazo a temprana edad, mucho antes de ser profesionales.

No soy doctor, pero como lo veo, algunos de ellos ya tenían algo mal el año pasado”, señaló el ex lanzador de los Yanquis. “No es lógico que tu brazo o tu codo se desintegre en tres semanas.