CIUDAD DE MÉXICO.- Junto a las cenizas de Jerzy Hausleber, el entrenador que forjó las nueve medallas olímpicas de la marcha mexicana, las autoridades del deporte prometen, una vez más, que van a revivir una disciplina que no tiene preseas en Juegos Olímpicos desde hace 14 años ni podios mundiales desde 2009.

Las promesas, ya repetidas en muchas ocasiones, sucedieron en el marco del homenaje que el Comité Olímpico Mexicano (COM) realizó al entrenador polaco, fallecido el jueves 20 de marzo.

“Hausleber nos deja el compromiso de que la caminata de nuestro país recupere el lugar que nunca debió haber perdido”, afirmó Carlos Padilla, presidente del COM.

La promesa sucede la misma semana que la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), que dirige Antonio Lozano, debe anunciar la lista de marchistas convocados al nuevo sistema de entrenamiento, en el que pretenden instaurar entrenadores especializados en cada una de las distancias de la especialidad.

El lunes, en el propio COM, se deben presentar los marchistas y entrenadores para comenzar a practicar, pero aún no está claro cuantos atenderán el llamado.

“Es un solo equipo, ya no habrá entrenadores aislados, el llamado fue unidad y trabajo para tener metas claras”, afirmó Padilla, quien declaró mientras la familia y algunos medallistas olímpicos dieron una vuelta sobre la pista en la que Hausleber, un capataz como técnico, formó a las mejores generaciones de andarines tricolores.

Ahora el panorama es distinto, el ejemplo más claro es la Copa del Mundo de mayo próximo, en China, a donde se pudo inscribir a 15 atletas y sólo irán ocho en la categoría élite, aunque la FMAA incluye a los juveniles para hacer más decorosa esa cifra a 14 atletas.

La razón es que sólo ellos dieron la marca requerida para calificar, pero la mayoría, como Éder Sánchez, aspiran a que de última hora se les permita ser seleccionados.

“Hay procesos de selección que los mismos entrenadores aprobaron, hoy no podemos decir que porque no me favorece tenemos que cambiarlos”, advirtió Lozano.

Ese nuevo plan de la federación, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) y el COM tiene como fuerza la amenaza de que los entrenadores y atletas que no se integren dejarán de recibir becas y apoyo para viajar y competir.

Ningún marchista tiene marca entre los mejores 20 del mundo, pero las autoridades aseguraron que ya no será así. “La inscripción para la Copa del Mundo ya se hizo, son 14 atletas los que irán porque dieron marca, ninguno más”, dijo Lozano.

“Espero que tres o cuatro atletas que nos representen lo hagan con la dignidad y coraje que sucedía antes”, confió Padilla. “Hay atletas en 50 y en 20 kilómetros, son cuatro detectados, con los que vamos a trabajar para darles toda la capacitación, el fogueo, las mejores condiciones”, insistió el titular del COM.

El proyecto, encabezado por José Alvarado (quien llevó al guatemalteco Érik Barrondo al podio olímpico en Londres 2012), consiste en nombrar entrenadores por prueba y el uso más riguroso de la tecnología.

“El compromiso es en Río de Janeiro 2016”, comentó Padilla, mientras las cenizas de Hausleber, cargadas por su esposa, fueron llevadas por la pista.