CIUDAD DE MÉXICO, 18 de marzo.- Luis Fernando Tena y Cruz Azul están hechos el uno para el otro. Si bien los recuerdos en La Noria siguen intactos desde el  último campeonato que obtuvieron hace casi 17 años, en el Invierno del 97, hoy este regreso a casa es un reto importante para El Flaco. El director técnico celeste platica con Excélsior respecto al actual torneo de La Máquina, el cual hace ilusionar a una afición dolida por tantas finales perdidas, así como del resurgimiento de su carrera como estratega que tuvo su clímax con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y de cómo recuperó a Marco Fabián.

¿Cómo se siente regresar a casa?

Me siento muy feliz, imagínate, uno siempre tiene la ilusión de volver al equipo donde se formó, uno adquiere un gran cariño por el equipo que te da la oportunidad, ya sea como jugador, siempre, donde uno hace las fuerzas básicas y luego de entrenador. Me retiré como jugador a los 31 y a los 37 años me dieron la oportunidad de dirigir en Primera División y hace 10 años que no venía a La Noria, entonces siempre uno llega con esa ilusión, con la historia que todos conocemos, con todo lo que ha pasado y con las ganas de venir a darle una gran alegría a tanta gente.

La afición pedía a gritos su regreso a Cruz Azul

Me siento identificado con el club y el club conmigo, como alguien de Cruz Azul. Gracias a Dios nos fue muy bien con la selección olímpica, entonces todo eso hacía crecer las posibilidades de poder venir y, bueno, uno feliz de que le dicen la posibilidad de venir y uno dice: ‘Dónde firmo, vamos a empezar’.

¿Ya ha pasado la prueba más dura en el torneo?

No, la prueba dura viene en la liguilla, que sabemos que es lo más importante. Todo lo que venimos haciendo va contando, vamos con muy buena racha, vamos ganando, tuvimos por ahí dos desequilibrios contra Tigres y el Sporting Kansas, pero vamos de líderes. La afición comienza a creer, una afición tan escéptica por todo lo que ya sabemos, tiene que ir creyendo poco a poco y la tenemos que ir convenciendo poco a poco. Ahora lo más importante es que estos resultados nos ayuden a nosotros a creer en nosotros mismos para cuando llegue esa liguilla.

¿Cómo combatir estos estigmas que rodean a Cruz Azul?

Hablando con nuestros jugadores. A la vez hay muchos patrones dentro del vestidor, hay jugadores que tienen más de 30 años que han vivido muchas experiencias de éstas aquí en Cruz Azul que van guiando a los demás. Este Cruz Azul es un equipo con carácter, con personalidad y con jugadores que tienen mucha personalidad. Vamos bien, estamos muy contentos y estamos de acuerdo con toda la gente con lo que dice, que lo importante es la liguilla; tienen razón y para eso nos estamos preparando, para quedar lo más arriba que se pueda en la tabla y para llegar de la mejor forma a la liguilla.

¿Cómo le hace para ser el sicólogo de Cruz Azul?

Lo intento. Siempre he pensado que el técnico tiene que ser el sicólogo del equipo, que no es conveniente traer a uno a que les de charlas, porque el jugador en general lo rechaza, entonces el técnico tiene que serlo de alguna u otra forma. Los conozco muy bien, los veo a diario, los trato, conozco a sus familias, así que yo intento ser el sicólogo. No digo que sea el mejor ni mucho menos, pero ésta es, entre otras, de las tareas que tiene el técnico.

¿Cuáles son esas pláticas que usted tiene con los jugadores?

Individual y colectivamente les voy diciendo cómo vamos, qué hemos hecho bien, qué tenemos que corregir, qué nos puede esperar en el futuro, cómo debemos de estar preparados y, obviamente, la preparación en la cancha, que ésa es la más importante.

¿Está en su mejor momento como entrenador?

Yo creo que sí. Tengo 19 años como técnico, 56 años de edad, me siento con experiencia, con energía, con una gran ilusión, con el anhelo de poder provocar alegrías. Me siento en una buena etapa y maduro para la dirección técnica. Mi esencia sigue siendo la misma desde que empecé hace 19 años y mi manera de ver al futbol y mi manera de sentir y transmitir el futbol, pero sí, después de tantos años con buenos y malos momentos, me siento muy fuerte.

¿Cómo recuerda el título del Invierno del 97?

Con una gran alegría y a la vez con una gran lejanía porque ya son demasiados años y lamentablemente este equipo no ha podido ser campeón otra vez. Siempre lo intenta, tiene planteles fuertes, cuerpos técnicos de prestigio. Estuvo el equipo en finales donde ha estado muy cerca, en la orilla. Entonces conocemos la historia y conocemos lo que toda esta historia provoca.

En su análisis, ¿por qué Cruz Azul no ha podido ser campeón en estos casi 17 años?

Yo creo que es un poco la presión porque este equipo juega con más presión por todo lo que ya sabemos. Eso no le ha venido bien, un poco de mala suerte porque ha perdido en penales, otra perdieron con un autogol faltando un minuto, pero Cruz Azul siempre busca, siempre está ahí, con planteles fuertes. Este año vamos a pelear, nadie puede asegurar nada, pero está claro que tenemos plantel con qué pelearle a cualquier equipo en México.

¿El campeonato olímpico fue su segundo aire y resurgimiento como entrenador?

Segundo, tercero o cuarto, no sé, pero fue una etapa bonita en la selección olímpica. Vivimos muy malos momentos en la Copa América y después vivimos muy buenos en los Panamericanos, preolímpico y en el torneo de Tolón y luego una mala experiencia de auxiliar en la selección mayor, donde el 2013 no nos fue bien con buenos y malos momentos, como es el futbol y como es la vida misma.

¿Hoy cómo siente el nivel en este Clausura 2014?

El nivel del futbol mexicano es muy parejo. Somos seis o siete planteles de la misma fuerza y eso es lo que hace el torneo y la liguilla. Creo que la liguilla va a estar muy buena, nos dejan a todos los seleccionados en los equipos y creo que será de muy buen nivel y, como cada seis meses, cualquiera puede ganar.

¿Si no llega el título sería un fracaso?

No, no lo sé. Habrá que esperar a ver cómo se van dando las cosas, pero por hoy tenemos un equipo fuerte y vamos bien, eso es lo que tenemos que pensar, es un equipo que va funcionando mejor y vamos corrigiendo detalles y los jugadores van creciendo. Lo importante es el mes de mayo, cuando empieza la liguilla.

¿Cómo encontró a Marco Fabián mentalmente después de los problemas que tuvo en Chivas?

Lo encontramos con muchas ganas, con mucho entusiasmo de alcanzar su mejor nivel, de demostrar que está en un gran nivel y para pelear un lugar en la selección; llegó muy bien, fue poco lo que nosotros hicimos, acomodarlo un poco por la izquierda, que ya sabíamos que podía hacerlo de acuerdo a sus características. Fue muy importante que el vestidor lo recibió muy bien, porque él se sintió cómodo, contento, arropado desde el primer momento y hoy se le ve feliz, es alguien que entra sonriendo a la cancha y eso obviamente se refleja a la hora de jugar.

¿Es el Marco Fabián que tuvo en Londres?

Sí, es el mismo jugador que teníamos en los Juegos Olímpicos en su alegría, su forma de ser y una alegría que lleva a la cancha y la calidad todos la conocemos. Es un jugador que es hábil, rápido, fuerte, tiene talento para meter pases de gol y siempre tiene opciones de gol en un partido, sabe buscárselas, tiene un olfato goleador y además es muy buen definidor; tiene la pegada, la frialdad y hasta un buen resorte y cabezazo. Además, ahora está ayudando a recuperar balones, anda bien físicamente y ya sabe que nos tiene que ayudar a la recuperación defensiva.